Sin embargo, la intervención de Sica habla de cuánto escaló el conflicto y cuán inconveniente consideraron en el Gobierno ver las imágenes que todos los noticieros reflejaban esta mañana: miles de pasajeros malhumorados que se quejaban por quedar en medio de esta lucha. Un dato al respecto: la reunión entre la ANAC y los sindicatos que debía realizarse a las 10 se pasó para las 8. Buscarle una salida al problema era más que urgente.
“Tuvieron que retroceder en chancletas. Eso habla de lo improcedente de la medida”, lanzó en off una voz que siguió de cerca las negociaciones por parte de los gremios. “El conflicto no era inevitable, era innecesario”, agrega la fuente, quien cuestionó la falta de timming de Tomás Insausti, titular de la ANAC, al impulsar una medida que abrió una grieta con los pilotos.
Justamente ese mismo funcionario fue el que, minutos después de la reunión, intentó bajarle el tono a la discusión y dejar en claro que no se trató de una victoria de los gremios. "Nosotros no dimos marcha atrás con el pedido que plantearon. No cedimos en la norma de fondo: que pilotos argentinos y extranjeros que tienen licencia en el exterior puedan venir a trabajar", afirmó en una entrevista con Radio Mitre. “Todos estamos en un proceso de actualizar y modernizar los trámites que las empresas hacen ante organismos el Estado”, intentó clarificar.
¿Qué pasará ahora? En lo formal quedó establecido que, de ahora en más, cualquier modificación que la ANAC busque implementar en la normativa requerirá un llamado no solo a los pilotos, sino también a las empresas. “Lo dice la normativa”, afirmaron desde UALA. No obstante, al margen de las palabras y discursos, los antecedentes recientes marcan que los roces entre las partes van a continuar y que la imagen de hoy se repetirá más temprano que tarde.