Sin embargo, los cigarrillos electrónicos están prohibidos por disposición de la ANMAT desde 2011 y la disposición no levanta la prohibición de la disposición 3226.
En rigor, la votación para definir la aprobación, o no, de los cambios en el impuesto al tabaco fue la más pareja de la jornada: 82 votos por la afirmativa y 77 en contra.
Cabe remarcar que en total, hubo 69 legisladores que optaron por la abstención bajo el pretexto de que se trataba de “una pugna entre grandes empresarios”.
“Alguien nos puede explicar por qué nos traen a los empujones sobre este tema hace 20 días. Acá lo que está pasando es que hace varias semanas hay un lobby infernal de tabacaleras Sarandí y de Philip Morris. ¿no lo vamos a decir?”, disparó Germán Martínez (UxP) minutos antes de la votación.
La incorporación de los cambios en los impuestos al tabaco afectan principalmente al empresario Pablo Otero, dueño de la Tabacalera Sarandí y conocido como el “Señor del Tabaco”, que con la actual normativa se encuentra eximido de pagar esos tributos.