En ese marco se informó que "el jueves por la noche", tras regresar de un viaje relámpago a Chile, donde participará de una cumbre de presidentes de gobiernos de derecha en la región, Milei regresará a la Casa Rosada para "realizar una cadena nacional donde brindará mayores detalles a la población sobre el tema Malvinas".
En la reunión de Gabinete de este martes estuvieron presentes la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el jefe de Gabinete, Diego Santilli; los ministros Federico Sturzenegger (Desregulación); Alejandra Monteoliva (Seguridad Nacional); Carlos Presti (Defensa); Mario Lugones (Salud); Juan Bautista Mahiques (Justicia) y Pablo Quirno (Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto).
También asistieron el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem; la senadora nacional Patricia Bullrich; el asesor presidencial Santiago Caputo; la secretaria de Legal y Técnica, María Ibarzábal Murphy; el vocero presidencial, Adrián Ravier; y el secretario de Comunicación y Medios, Fabián Fernández.
Solo faltaron, con aviso, el ministro de Economía, Luis Caputo, de gira en Estados Unidos para participar de la cumbre del G20, y la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello.
La nueva advertencia de Trump al Reino Unido, que desató el optimismo en la Casa Rosada
En una conferencia de prensa en la Casa Blanca el lunes, Trump dejó abierta la posibilidad de revisar la posición de Washington sobre la soberanía del archipiélago. Sus declaraciones se conocieron luego de versiones sobre una eventual presión a Londres para que aumente el gasto en defensa internacional, y aumente su aporte a la OTAN al 5% de su PBI, una presión similar que impulsa el norteamericano a todos los países de Europa.
Consultado específicamente sobre la posibilidad de que Washington retire su respaldo a la soberanía británica sobre el archipiélago, Trump respondió en el Salón Oval. “Siempre reviso todas las posiciones. Esa es apenas una entre muchas”, afirmó.
En ese marco, en solo cuatro meses, el tema Malvinas volvió a ser usado por Trump para presionar a Gran Bretaña por los gastos de defensa de la OTAN.
El primero fue meses atrás, cuando se filtró una comunicación interna del Pentágono sobre un posible retiro del "respaldo o apoyo" de EE.UU. a su aliado europeo por la ocupación de las islas del Atlántico sur.
En ese momento, el primer ministro era el laborista Keir Starmer. Pero luego debió dejar su puesto y lo sucedió el laborista Andy Burham.
Tras las declaraciones de Trump, el Reino Unido salió a responder. "Las islas Malvinas son británicas y seguirán siendo británicas", aseguró John Healey, ministro de Economía del Reino Unido, en declaraciones a The Times. "No hemos recibido 'ninguna sugerencia' de los funcionarios de los Estados Unidos", agregó.