En materia económica, Cornejo reclamó un shock capitalista y un Estado inteligente, una combinación que juzgó necesaria y que "el ex presidente Mauricio Macri quiso hacer y no pudo, no supo, y lamentó que con Fernández en el poder no se ven cuáles van a ser los motores del crecimiento".
"Acá se dicen muchas cosas, de la herencia, se dicen consignas vacías, con muchísimo cinismo. Pero la verdad es que la Argentina de 2010 tenía el mismo producto bruto interno y tiene casi 4 millones más de habitantes en estos 10 años. O sea que la distribución per cápita de nuestra economía, somos la mayoría de los argentinos más pobres. Si la economía es la misma de 2010, no nos puede ir bien, objetivamente", reseñó.
Destacó que bajo la gestión Macri él dijo en público y en privado que generar expectativas sobre el boom de inversiones era contraproducente y evaluó que para que Argentina crezca el único motor del desarrollo, no es el consumo, sino la inversión.
Consideró que en esta primera etapa los que deben invertir en la Argentina, son los propios argentinos, que deben dar el ejemplo, y al Gobierno le reclamó credibilidad, seguridad jurídica.
"Necesitamos que la economía crezca, inversión. Y para eso el gobierno tiene que tener mucha credibilidad, de que no va a cambiar los contratos, de que no va a ir por el dinero de los privados, de que va a generar seguridad jurídica", insistió.
Reconoció Cornejo que existe en el país un sector de la población, indigente, que pasa hambre, consideró que se trata de una realidad que hay que mitigar y resaltó que si es través de la Tarjeta Alimentaria, en buena hora.
Por otro lado, alertó que el Ejecutivo nacional "está dando señales negativas en materia de Seguridad", y reivindicó la tarea en el área de la ex ministra Patricia Bullrich. Los indicadores de la Argentina han mejorado sustancialmente en los últimos 4 años, en casi todos los lugares. Y las señales que da la ministra ahora, son justamente lo contrario, se quejó.
Sobre la interna de la alianza Juntos por el Cambio, el ex gobernador de Mendoza manifestó que no hay chance de un liderazgo único, no la hay, y reclamó una unidad de la alianza que permita volver a tener chances electorales.
"Si nos mantenemos unidos es mucho más fácil tener alternancia; si nos dividimos, le hacemos el juego a la coalición peronista gobernante y se quedan por 12 años más", evaluó.