En coincidencia, el jefe del interbloque de Juntos por el Cambio en Diputados, Mario Negri, dijo: “¡Presidente, dígale a su amigo Insfrán que deje de reprimir a los formoseños! La ONU, Amnistía Internacional y organismos internacionales advirtieron la violación de DD.HH. y que el uso de la fuerza pública no es la solución”.
También el presidente de la Coalición Cívica-ARI, Maximiliano Ferraro, expresó que su partido pidió “la inmediata renuncia del gobernador Gildo Insfrán y el Secretario de Derechos Humanos de la Nación, insistiremos con la intervención federal de los poderes ejecutivo y judicial de la provincia de Formosa, exigimos el cese de toda represión y la inmediata liberación de los trabajadores de prensa y detenidos, solicitaremos la interpelación de la Ministra de Justicia y Derechos Humanos y del Ministro del Interior”.
En tanto, la titular del GEN, Margarita Stolbizer, consideró que “la represión en Formosa “es propia de un gobierno autoritario”. “Es muestra de la intolerancia que viene llevando a la violación de los derechos humanos en la provincia y con un gobierno nacional que ha dado la espalda a todos los reclamos que se le hicieron”, dijo.
Y agregó: “Cada vez más lejos del diálogo prometido, han vuelto peores, incapaces de resolver los problemas y dispuestos a reprimir protestas populares. Formosa es el ejemplo extremo del feudalismo en Argentina. Necesita manejar todo, empobrece a los propios y en su ejemplo más dramático no los dejan ni siquiera salir de sus casas”.
El relato de Gabriela Neme, una de las heridas en la protesta