Una de las medidas que tomaría Kicillof es habilitar no sólo los paseos recreativos sino también las actividades al aire libre bajo una modalidad simular a que había en la Ciudad hasta las restricciones de principio de julio. Esto es algo que el mandatario provincial viene pensando hace bastante tiempo e incluso se conversó en la reunión en Olivos que mantuvo el Presidente con los intendentes de Vicente López, Jorge Macri, de Lanús, Néstor Grindetti, y de Hurlingham, Juan Horacio Zabaleta.
La clave en la nueva fase en el conurbano estará en el control que habrá solo en los distritos más afectados y no en todos. La extensión del aislamiento le permitió a cada uno de los jefes comunales de los 40 municipios que integran junto con la Ciudad el AMBA saber cómo es el nivel de acatamiento. Si bien en la mayoría se cumplió de forma estricta, en algunos continúa siendo un problema. Este tema se trataría en el encuentro que mantendrán esta semana el ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, Sergio Berni, y su par de Nación, Sabina Frederic.
En la Ciudad Rodríguez Larreta también mira con atención el termómetro del humor social. Uno de los último informes que elaboró la Agencia Gubernamental de Control (AGC) detalló que sólo el 1,5% de los 21.002 locales relevados no cumplen con el decreto de la cuarentena. En los últimos siete días solamente 46 locales fueron cerrados por violar esa normativa.
Con un plan de varios puntos en su mano, el alcalde porteño buscará pautar una apertura escalonada en donde en un lapso de tiempo (se habla que sería de 7 días) se avanzará en el esquema. “Si todo va en los números sanitarios que pensamos, podríamos volver a retomar la fase en la que estábamos antes paulatinamente. Lo antes que se pueda, en términos sanitarios, volver a la mayor normalidad posible, entendiendo que la normalidad hacia adelante seguramente sea distinta”, expresó el vicejefe de Gobierno porteño Diego Santilli en declaraciones a radio Mitre.