Quiénes fueron los personajes clave. El oficial inglés Geoffrey Cardoso fue el encargado de, en 1983, construir el cementerio de Darwin y darle sepultura a los cuerpos de los soldados argentinos que quedaron diseminados por las islas post conflicto. Elaboró un informe en donde registró características de los cuerpos que enterró pero que no pudo identificar, con la intención de que algún día llegue a los familiares y ellos reconozcan a su hijo o hermano. En 2008, entregó sus notas a un ex combatiente, Julio Aro, quien, a su vez, se las hizo llegar al músico Roger Waters para que, en su visita a la Argentina, insista con el proceso de identificación. Waters cumplió con su parte y le explicó a Cristina Kirchner la situación. A partir de entonces se puso en marcha el proyecto que mañana concluye con el cierre de un capítulo doloroso para muchos familiares.