Máximo dice que hay un operativo en su contra
En otro fragmento de la entrevista, Máximo Kirchner negó estar al frente de un operativo desgaste contra Kicillof, sino que es víctima de una operación de ese tipo: “Me parece que es al revés el esmerilamiento, y es todo el santo día y el periodismo lo sabe”.
Para fundamentar su teoría, apuntó: “Los compañeros que se sumaron a los ministerios de Axel fueron a trabajar... sería bueno que uno diga, ‘me mandaron a hacer una zancadilla’, que no fue así. Yo no me manejo por resentimientos personales ni pienso la política en términos de dónde quedo yo, pero hay muchos que piensan, ‘¿dónde está mi lugar?’”.
Hablar por teléfono, la solución para Máximo Kirchner
En varios momentos de la entrevista, Máximo se refirió a la idea de llamar por teléfono como un acercamiento y la forma de evitar que se generen internas. Mejorar la comunicación. También mencionó oportunamente que no usa Twitter (ahora X).
Kirchner consideró que en el contexto actual y la política económica que despliega el gobierno de Milei, le parece un error distraerse con las peleas internas: “A mí nadie me escuchó hablar de listas, pero uno queda embadurnado porque otros lo hacen y termina todo como una tergiversación grande... Es una pena, porque a mí me llamás por teléfono y podemos debatir horas y horas, nunca le escapé a la discusión”.
axel-kicillof-y-maximo-kirchner.avif
Axel Kicillof y Máximo Kirchner compartiendo acto (foto: archivo)
Asimismo, reveló que hace unos meses tuvo una reunión con Kicillof, donde el gobernador prometió algo que luego no cumplió: “Antes de que el gobernador viaje a Italia a ver al papa Francisco nos juntamos, estaban Wado de Pedro, Mariano Recalde y Lucía Cámpora; nos esperaban para un almuerzo muy rico (Carlos) Bianco, Agustina Vila, Axel y (Andrés) Larroque”.
“La charla tuvo idas y vuelta y el gobernador dijo, ‘apenas vuelvo de Italia los llamo’ y no llamó. Entiendo que tiene sus tareas... Si no llamó, esta todo bien, no me ofendo. En cambio, hay gente que está para el sindicato de dirigentes políticos porque se quejan de cómo los tratan. Yo soy mucho más despojado, tenemos un objetivo que a mi entender sigue siendo el mismo y me muevo bajo esos márgenes”, indicó.
“Si alguien estuviera molesto con algo levanta el teléfono, llama y dice ‘che, no estoy de acuerdo con esto’. Esa gimnasia no estuvo. Cada uno tiene que hacer lo que tiene que hacer”, insistió. También acusó al entorno de Kicillof de victimización y dijo que algunos dirigentes deberían tener un “sindicato de dirigentes políticos” por tantas quejas.
El acto por el Día de la Lealtad peronista que lo cambió todo
Máximo Kirchner reconoció que hasta el acto de Kicillof en Berisso por el Día de la Lealtad “en su cabeza funcionaba de una manera” y pensaba en el gobernador como un presidenciable de cara a 2027.
“Yo soy de los que entendían que Axel tenía que ser candidato el año pasado, que la Provincia se iba a ganar y Axel podía ser un candidato, de hecho Sergio [Massa] también pensaba eso. Aún a costa de perder. Si perdía Axel la elección, lo que venía para gobernar era esto [por Milei] y teníamos a alguien, gobernador de Provincia, explicando lo que queríamos hacer. Más temprano que tarde iba a pasar: te toca perder una para ganar la otra. Hay algunos que no están acostumbrados a rasparse y perder, para después ganar”, reprochó.
Respecto a la competencia por la presidencia del Partido Justicialista (PJ), que enfrenta a Cristina Kirchner con el gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, el dirigente bonaerense señaló: “Si hay elecciones, se votará y punto. El que esté convencido de que Quintela es una salida por cómo gobierna La Rioja, irá por ese lado, con un hombre de 66-67 años. Y estamos los que entendemos que Cristina (Kirchner) es la mejor para el momento”.
“Muchos de los que me decían a mí que quería el default (cuando no votó el acuerdo con el FMI), hoy acompañan un gobernador (Quintela) que se encuentra en estado de default en La Rioja... Yo no lo critico, pero a mí casi me matan por eso. Y hoy La Roja está en default”, espetó.
También consideró que el mandatario bonaerense se tendría que haber pronunciado a favor de la candidatura de Cristina Kirchner para el PJ, en lugar de quedarse en la idea de “unidad”. “‘Si yo la apoyo, voy a ser sumiso; si no la apoyo...’. Flaco, hablá con alguien, esto es así, si uno va a ver cómo queda uno... no, flaco, estás equivocado”, declaró.