"Sabemos que el camino hacia la prosperidad no es otro que el de la desregulación y el superávit fiscal, y que al bien común se llega, a través de las ideas de la libertad, y no desde la idea de la justicia social, que es la redistribución forzosa de la riqueza sobre la cual trabajan los colectivistas", contrastó.
Además, señaló que a partir de ese "denominador común de valores" con el presidente Peña están "construyendo una relación bilateral, que acerque a nuestros países y que –eventualmente- se traslade al resto de la región". "De esta manera un continente que, durante demasiado tiempo, ha sufrido en tantos lugares los embates del populismo pueda -de una vez por todas- salir adelante", agregó.
"No tengo dudas que -tanto Argentina como Paraguay- serán un ejemplo para toda Sudamérica. Hacia dentro, dando la batalla eterna contra el Estado omnipresente y el déficit fiscal, y hacia afuera, a través de la cooperación pacífica y el comercio. No hay fórmulas extravagantes, sino la convicción de que la libertad es el único camino posible", propuso.
Y llamó "con esperanza" a construir "un futuro de colaboración, entre nuestras naciones".