Asimismo, relataron que el sistema de salud está saturado y su personal estresado; y que existe un faltante de "camas en terapia intensiva (lo definieron como tensión en el sistema de UTI), problemas para conseguir oxígeno y hasta en algunos casos plantearon la preocupación por estar cerca el momento de tener que elegir a qué pacientes poder ingresar o intubar".
Entre los especialistas presentes se despertó una polémica por la presencialidad de los chicos en las escuelas por su vinculación con la movilidad y mientras algunos se mostraron en desacuerdo con la virtualidad, otros aseguraron que "tiene que haber menos gente en la calle".
Entre las propuestas de los especialistas se conoció el pedido de repasar las actividades no esenciales que pueden ser reguladas para limitar más la circulación y la idea de imponer criterios epidemiológicos para la activación de restricciones, tales como casos por cantidad de habitantes, para que las medidas no dependan de la voluntad política, sino que estén consensuadas con un índice específico y público.