Devitt tendrá formalmente como principal tarea facilitar el diálogo con los distintos bloques legislativos y reportará directamente a Adorni. Su rol será central dentro del esquema político del Gobierno porque deberá encargarse de monitorear los votos para las reformas que el Ejecutivo considera prioritarias. Si bien las negociaciones políticas están formalmente a cargo del ministerio del Interior de Diego Santilli, Devitt monitoreará el tema desde la Jefatura de Gabinete.
La presencia de un exdirectivo de una de las tabacaleras más influyentes del país reavivó, además, un debate de fondo sobre la injerencia del sector privado en decisiones públicas. Organizaciones de la sociedad civil y referentes sanitarios advirtieron desde hace meses sobre el avance del lobby tabacalero en el Estado.
Por otro lado, desde sectores de la industria nacional advierten por la presencia de representantes de sectores multinacionales en el Estado y el exceso de desregulaciones y aperturas, lo que puede complicar a la producción local en distintos rubros económicos.
El ingreso de Devitt a una función estratégica del Gobierno suma un nuevo capítulo a esa discusión, justo cuando el sector busca expandir su mercado en productos alternativos al cigarrillo tradicional.