- “A través del Programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción logramos que el sector privado de la salud tenga el apoyo que necesitaba”, dice el informe.
- Además, “el Gobierno nacional redujo en un 95% las contribuciones patronales para los servicios, establecimientos e instituciones relacionadas con la salud".
Pese a eso, fuentes del sector confirmaron a A24.com que el Estado le debe plata a todas las obras sociales y que estas arrastran atrasos de hasta 120 días en sus pagos; lo normal es entre 70 y 90 días. Esto genera un estrés en clínicas privadas, prestadores, farmacias y centros de diagnóstico. Todas ellas serán claves en el momento del pico de contagios.
"La OMS sugiere que haya 156 camas de terapia por cada millón de habitantes. Dentro de 10 días estamos más que cubiertos", celebran en un municipio del conurbano donde se muestran optimistas por cómo manejaron la pandemia. Prefieren no publicar su nombre porque siempre algo puede fallar.
Un prestigioso infectólogo (que no integra el equipo de asesores del Presidente) advierte: “La cama de terapia intensiva sola no funciona. El tema es cuántos respiradores tenés, que el médico que sepa, que haya 2 enfermeras por cama y por turno. No es solamente la cama: son las, bombas de infusión, monitores paramétricos… 7 o 10 equipos que rodean la cama”.
Este médico hace un cálculo rápido:
- Una cama de terapia de alta complejidad cuesta $40 mil por día.
- Una de mediana complejidad, $10 o $15 mil por día.
- Las camas en los clubes, $1000 por día. Estas últimas son las que colmaron el conurbano.
Son dudas que siguen planteadas y que no responden del todo las autoridades sanitarias de las distintas jurisdicciones. Tampoco en el sector privado.
Se suma el conflicto de la falta de personal. “En donde yo trabajo ya hubo varias bajas por Covid-19 y no había quién los reemplace. Tuve que ir yo”, se queja el mismo médico.
Problemas internos
Mientras el Gobierno navega por la aguas tormentosas del Covid-19, otro virus penetra en las entrañas de la política: la sensación en casi todos los sectores que componen el Frente de Todos de que la gestión no arranca y que no es solamente un problema de pandemias.
Cada vez son más los que plantean la lentitud del Gobierno para resolver problemas. Los primeros en decirlo fueron los sectores del ultrakirchnerismo; ahora se suman gobernadores, intendentes y hasta sindicalistas.
Desde la salida de Alejandro Vanoli de la Anses, el kirchnerismo empezó a avanzar duro en la interna del Gobierno con sus modos y su estilo. Muchos del entorno más íntimo de Alberto no lo esperaban... al menos no tan pronto.
Cada vez son más las voces que hablan de la ausencia de “conducción intermedia”; es decir, que no hay jefe de Gabinete real y que ese puesto de gobierno está repartido en otros funcionarios que ejercen ese lugar desde donde pueden.
Hace tres meses que el Gobierno se desfederalizó. Alberto quedó anclado en el peronismo porteño, sin presencia de ministros que respondan a los gobernadores y con una complicada situación en el AMBA. Hoy, solamente marca 011 a la hora de decidir.
Un intendente se preguntaba esta semana: “Con un país destrozado, ¿cómo haces para ganar en 2021?”. A los hombres (y alguna mujer) del conurbano no les gusta mucho la foto con Larreta. Tampoco se bancan a los amigos de Alberto: la lista la encabeza Cafiero y la siguen Kulfas (Producción), Felipe Solá (Cancillería), Claudio Moroni (Trabajo), Miguel Pesce (Banco Central).
Los funcionarios, quizás por culpa del coronavirus, no salen de sus despachos… o peor: en algunos casos, no salen del home office de sus hogares.
- Un ministro de Producción que no recorre el territorio al que tiene que proteger.
- Un ministro del Interior que no queda claro para dónde juega.
- Un ministro de Economía que hasta esta semana se dedicaba tiempo completo a resolver el tema de la deuda, o por lo menos era lo que se transmitía.
- Un subsecretario de la presidencia, Miguel Cuberos, cuya principal actividad se ve en Twitter: el viernes se dedicó a hablar sobre el video erótico de Diego Ramos. A nadie le llama la atención.
Volviendo a Guzmán, esta semana lo sacaron a pasear. Fue a una fábrica -¡de zapatos!- en Mataderos con Cafiero. La idea es que una vez despejada la incertidumbre de la deuda pueda empezar a asumir el rol de ministro de Economía y estar atento a todas las variables hasta ahora acéfalas. Se tomó su tiempo.
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Cafiero y Guzmán visitan fábrica de calzado beneficiada por el programa ATP en Villa Lugano
Cafiero y Guzmán visitan fábrica de calzado beneficiada por el programa ATP en Villa Lugano
En la recorrida, Cafiero hizo casi una confesión de parte: “Es muy gratificante comprobar que lo que uno diseña en un escritorio ayuda de forma concreta a la gente”, dijo. Justamente, es uno de los reclamos que le hacen los sectores más duros del kirchnerismo: la falta de recorrido territorial. A Guzmán no se lo dicen tanto, quizás porque disfrutan sus papers.
Los sectores económicos a Guzmán ya le picaron el boleto. Sigue habiendo un reclamo por la falta de plan económico, lo acusan de lento, de excesivamente académico y de ser poco pragmático.
Lo dijo sin vuelta Carlos Melconian el jueves en una charla vía zoom que dio para empresarios (y mirones) para la financiera El Puente, a la que accedió A24.com.
"Guzmán quiere ser el San Martín de la deuda. Pero necesitamos pragmatismo, no un San Martín", criticó.
Hubo otras advertencias del verborrágico economista:
- “Si la decisión presidencial está 100% alineada ideológicamente con la del ministro, el default parece inevitable”.
- Pidió ir “deslizando” el tipo de cambio aprovechando que hoy, por la pandemia, el precio del dólar no se traslada a la inflación.
- Consideró que la inflación puede llegar a 3 dígitos si se sigue emitiendo como los últimos meses y no se absorben pesos.
- “Los epidemiólogos son dogmáticos. Y esto es administrar el colapso. El 8 de junio no puede seguir la cuarentena. No entremos en un capricho de cuarentenear porque sí”.
- “Ningún plan actual del FMI podría ser para la Argentina. Son para comida (de los países pobres).
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Carlos Melconian en charla privada (Fuente: Zoom).
Carlos Melconian en charla privada (Fuente: Zoom).
Y advirtió sobre un cambio en el mapa geopolítico de la coalición de gobierno desde marzo para acá que definió como “Pragmatismo vs. Dogmatismo”: “Antes el Presidente era el líder del sentido común y la vicepresidenta la que acompañaba y dejaba hacer. Ahora, la vice 'influye y molesta' y es el Presidente el que 'no reacciona' y 'deja hacer'”.
Alberto canta el tango (como ninguno)
Pasaron seis meses y el Gobierno no tiene medallas para mostrar. El único mérito de Alberto es haber encerrado a la población de manera temprana para que la pandemia no pegue tanto; ahora está preso de esa decisión.
Dijeron que era para fortalecer el sistema de salud. Los números por ahora no tranquilizan del todo. “Hay que tomar este desafío como una oportunidad”, dijo la buena Carla Vizzotti en una de las conferencias de prensa de esta semana. No queda claro oportunidad para qué.
La imagen de Alberto sigue alta: 70% positiva 26% negativa, según un tracking privado al que accedió en reserva A24.com. Desde el primer anuncio llegó a estar en 82% y fue bajando. Perdió 12 puntos en dos meses.
Su credibilidad está en 55%; llegó a estar en 68%. Mientras habla de salud se mantiene en buenos valores; cuando toca otros temas, se cae.
Pero no todo es epidemiología para la gente. El 45% dice que su situación es peor que hace un año y el 40% cree que el año que viene va a estar peor aún.
Alberto, en sus recorridas, sigue hablando del pasado y de las medidas que tomó, allá en 2003, junto a Néstor Kirchner. Los cinco años en los que fue jefe de Gabinete fueron un tiempo breve de la historia argentina y del kirchnerismo en el poder.
Néstor fue un gran presidente, quizás el mejor de la democracia. Murió hace 10 años. El legado que dejó fue pobre. Alberto cuenta historias que pasaron hace 18 años. Ya pasaron seis meses de gobierno. Todavía no hay ni una idea clara de lo que quiere hacer Alberto Fernández con el país.
La pregunta que sobrevuela, otra vez, es si Alberto no es en el fondo el Jefe de Gabinete de Cristina Kirchner.
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