Ahora, el fiscal González da crédito a la denuncia e imputó al ex funcionario. Entre los gastos bajo sospecha figuran compras en free shops, peluquerías, bares, restaurantes, hoteles y hasta discotecas en distintas ciudades del mundo, especialmente en Europa. También se investigan pagos vinculados a servicios de playa, locales de ropa y adelantos de efectivo realizados fuera del país.
La imputación contempla posibles delitos de administración fraudulenta en perjuicio de la administración pública, malversación de caudales públicos, negociaciones incompatibles con la función pública e incumplimiento de los deberes de funcionario público. En su momento, Reidel negó haber realizado gastos personales y sostuvo que sus resúmenes “no muestran ningún consumo indebido”.
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