Caserio era la última traba para la unidad del bloque de senadores del Frente de Todos. Alberto prefirió un esquema de bloque unificado y no un interbloque. La idea detrás es que ese sistema de interbloques servía para una coalición de distintos partidos políticos -como es Cambiemos- pero que no es la correcta para un Frente con un partido dominante –el PJ- en el que “hay matices de posicionamiento político en torno a la interna del peronismo, pero somos todos lo mismo”, explica un operador del Senado.
En todo caso, habrá lugar para que haya bloques independientes pero aliados por fuera del PJ como podrían ser los legisladores del Frente Cívico por Santiago del Estero (que responden a Gerardo Zamora) o los espacios progresistas en diputados como el de Fernando “Pino” Solanas o Victoria Donda.
Caserio tenía una dificultad. El voto fuertemente antikirchnerista en su provincia le impediría estar en el Senado adentro del bloque junto a La Cámpora. Por eso en los últimos días venía insistiendo en que habría dos bloques: uno de los más cercanos a Cristina y otro de los gobernadores.
Pero mientras Caserio redoblaba la apuesta, el otro peso pesado del “bloque de los gobernadores”, José Mayans, hizo trascender su posición: el Senado será la casa de Cristina Kirchner y es ella la que debe definir el esquema de conducción que quiere para el bloque oficialista.
Mayans siempre mantuvo buena relación con Cristina; aún en el peor momento del peronismo clásico con el kirchnerismo. Por eso, su nombre permitía acercamiento entre los espacios. Insfrán, gobernador de su provincia y su líder político, también fue de los gobernadores que nunca sacó los pies del plato: incluso en el peor momento, siguió llamando Frente para la Victoria al frente electoral de su provincia, cuando muchos otros viraron hacia otras denominaciones.
El acuerdo se terminó de sellar el miércoles con el encuentro entre Wado e Insfrán. Mayans, hasta ahora vice del bloque, va a ser el número uno del bloque oficialista unificado. Si estos mecanismos se terminan de concretar el Frente de Todos podrá acceder al quórum propio en el Senado, superando los 40 senadores (37 es el quórum).
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José Mayans pasará a ser el jefe del bloque oficialista unificado del PJ en el Senado.
José Mayans pasará a ser el jefe del bloque oficialista unificado del PJ en el Senado.
Cerca de Cristina ya cuentan adentro del bloque oficialista incluso a los misioneros (ellos aún dudan un poco) y los pampeanos que siempre hicieron juego propio.
Los acuerdos a nivel Senado los terminaron de cerrar el propio Mayans con Marcelo Fuentes, delegado de Cristina en la Cámara alta. Por supuesto, con su aval.
¿Y si alguien quiere saltar del charco? Los que manejan la presidencia (de la Nación y de la Cámara) tienen las herramientas administrativas para torcerles el brazo, según cuenta un viejo conocedor de los pasillos parlamentarios.
El último enigma sigue siendo la presidencia provisional del Senado, tercera en la línea de sucesión. El plan A de Cristina es Anabel Fernández Sagasti. Pero todavía no está cerrado. ¿Otras opciones? El sanjuanino Rubén Uñac; el pampeano Daniel Lovera o el misionero Maurice Closs. Justamente estos dos últimos pertenecen a bloques que son los que le permitirían al Frente de Todos contar con ese tan preciado quórum propio.