En las elecciones nacionales, en Salta, el Frente de Todos obtuvo 48,8% de los votos, algo que no sorprendió a los salteños ya que la provincia norteña siempre acompañó a Cristina. Pero, esta vez, queda claro que los votos no se trasladan y Leavy, quien fuera bendecido con la senaduría nacional por tracción de la boleta nacional de Alberto Fernández, ya genera roces en el Frente de Todos local, desde donde empezaron a ensayar explicaciones frente a una eventual derrota.
Para entender un poco el escenario salteño hay que saber que hay otros tres aspirantes a la gobernación. Por el Partido Frente Grande se candidatea Elia Fernández que debió conformar un frente K paralelo por una resolución de la mesa chica de Leavy que "proscribió" a varios referentes dispuestos a competir en el espacio como el actual diputado nacional Javier David y el vicegobernador Miguel Isa quien, finalmente, participó en las PASO con una resolución judicial.
El ex diputado nacional Pablo López también pretende ser el sucesor de Juan Manuel Urtubey desde el Frente de Izquierda y Trabajadores. Pero una serie de fuertes peleas internas y su doble candidatura a la primera magistratura local y legislador nacional en la Cámara baja, llevaron a que ex PO realizaran la peor elección de la última década y obtuvieran un magro 3,59 por ciento en las PASO, lo que no les augura un buen resultado el próximo domingo.
Otro que quiere llegar a la Casa de Gobierno salteña es el autoproclamado próximo presidente de los argentinos devenido en candidato a gobernador, Alfredo Olmedo, con un discurso que intenta convencer a los más conservadores con una lista “puramente celeste anti aborto” (que incluyó el apoyo de Gómez Centurión en su visita a Salta generando malestar en el frente NOS local) y su promesa de reinstaurar el servicio militar obligatorio en la provincia como forma de resolución de los problemas de conducta e integración a la sociedad de los jóvenes “descarriados”.
Decidido a ocupar el Ejecutivo que sea, Olmedo recurrió a una de las técnicas más viejas de la propaganda con la intención de influir y convencer al electorado. Un avión (amarillo, por supuesto) de su propia flota surca desde hace semanas el cielo de la capital salteña repitiendo, hasta el hartazgo según reflejan memes y redes sociales de los salteños, un único mensaje: “Olmedo gobernador, vota amarillo Olmedo gobernador”.
Así las cosas, y sin que referentes nacionales pisasen suelo salteño para apoyar a ningún candidato después de las PASO del 6 de octubre, este domingo la provincia de Salta cerrará la maratón de comicios -17 en total- que se celebraron este año en el país. Y todo parece indicar que no habrá sorpresas en cuanto al resultado.