Casi como un proceso inevitable, toda campaña electoral enciende emociones, de las positivas y de las negativas.
Haciendo foco en las redes sociales y las menciones adversas en el diálogo entre usuarios registrados en territorio argentino, el primer dato relevante es la ratificación de esta negatividad en aumento.
Al medir el promedio de menciones negativas el resultado es un lento y persistente camino de crecimiento de dichas referencias digitales.
En octubre, nuestro punto de partida del análisis mostró que el promedio general de menciones negativas tomadas de cada perfil de los postulantes analizados (Mauricio Macri, Cristina Fernández, Roberto Lavagna, Juan Manuel Urtubey y Sergio Masa) fue del 17,56%
Noviembre, diciembre y enero, mostraron valores estabilizados (18,64%, 18,52% y 18,60%, respectivamente) para saltar al 21,84% en febrero, y 23,1% en los 23 días evaluados del mes de marzo.
En resumen, el clima de precampaña electoral “negativiza” el diálogo de las redes sociales argentinas entorno a los potenciales candidatos.
Vamos a analizar ahora cómo impacta este proceso en cada dirigente.
En el caso del presidente Mauricio Macri, el recorrido de críticas y cuestionamientos digitales lo transforman en el candidato con mayor crecimiento de menciones negativas.
Según los datos aportados por Scidata, ya en octubre del año pasado los cuestionamientos brotaron por la decisión oficial de promover el debate sobre la identidad de género y la Educación Sexual Integral (ESI), críticas que impulsaron el hashtag #ConMisHijosNoTeMetas.
En noviembre, lo que llamamos “antimacrismo” activó su participación en las redes, con un fuerte impacto negativo en contra del presidente mediante la etiqueta #mmlpqtp:
Y en diciembre, #MacriGato jugó todavía más fuerte:
Ya en 2019, las menciones adversas contra Mauricio Macri avanzaron en territorio económico.
Durante enero, la etiqueta #RuidazoNacional hegemonizó los cuestionamientos hacia la gestión de Cambiemos, por la crisis que golpea los bolsillos:
En febrero, #MacriNoCumple retomó el camino de las críticas económicas al presidente y realimentó los cuestionamientos desde el espacio opositor, especialmente el kirchnerismo:
Ya en este marzo, las menciones negativas hacia Mauricio Macri mutaron hacia los cuestionamientos políticos por la falta de eficacia en la gestión y contención de la crisis económica: el hashtag #MacriMiente se impuso como etiqueta de crítica tras sus palabras en la Asamblea Legislativa del 1 de marzo:
En el caso de la expresidenta Cristina Fernández, la constante desde octubre del año pasado es el peso del cuestionamiento político a su figura.
El hashtag #novuelvenmas se impuso como la etiqueta de crítica en cada uno de estos meses, marzo incluido.
En octubre del año pasado, la reaparición de Cristina en el escenario político le valía fuertes cuestionamientos:
En noviembre, cuando la candidatura de la expresidenta tomaba forma -y mientras el G20 concentraba la atención del país, marginando por unos días la discusión por las candidaturas presidenciales- nuevos mensajes cruzaron la inminente postulación de CFK:
En diciembre pasado, el #novuelvenmas se tiñó con los colores de la bandera de Venezuela, por la crisis acentuada en aquel país y la certeza de los seguidores del oficialismo de que, con el kirchnerismo en el poder, la Argentina caminaría hacia la “chavización”:
En enero, las críticas desde el antikirchnerismo giraron en torno a la misma temática:
Durante febrero y este marzo, los cuestionamientos se realinearon por el tema que más golpeó a Cristina Fernández de Kirchner durante 2018: la corrupción.
Como decíamos en el comienzo de estas líneas, tanto Sergio Massa, Juan Manuel Urtubey como Roberto Lavagna vienen también vienen surfeando por las aguas agitadas y negativizantes de las redes sociales. Los tres reciben críticas desde un mismo bando opositor: el antikirchnerismo.
Pese a sus intentos denodados por desmarcarse de los tres gobiernos K (Néstor Kirchner en una ocasión y Cristina en dos), los tres dirigentes pagan las consecuencias de haber sido parte directa o indirectamente de la autodenominada “década ganada”.
El que apenas marca un matiz es Roberto Lavagna al recibir este tipo de críticas.
Su partida relativamente rápida del gobierno de Néstor Kirchner en 2005 apenas si hoy lo preserva de las críticas más virulentas desde el antikirchnerismo, pero no sin dejar de recordarle su condición de peronista.
Para finalizar, compilamos todas las menciones negativas a precandidatos presidenciales durante lo que va de marzo (1 al 23) con un resultado lógico e inevitable para el presidente Macri: su mayor visibilidad en las redes sociales se corresponde con el número mayor de citas adversas.
Con una base de 14.453 menciones directas a las cuentas de los postulantes analizados, el jefe de Estado sumó el 50%, Cristina Fernández de Kirchner alcanzó poco menos de la mitad, el 24%, Sergio Massa el 13%, Juan Manuel Urtubey el 8% y Roberto Lavagna el 5%.
Sin embargo, al medir el peso relativo de cada tipo de mención por perfil individual, el panorama también se complica para el exministro de Economía.
Al igual que Macri, el 26% de las menciones a Lavagna fueron de corte negativo (con 25% de positivas mientras que el mandatario alcanzó el 22%).
Una probable explicación de este fenómeno tal vez pueda anotarse a cierto giro “polarizador” de los últimos días del gobierno de Cambiemos, que lanzó comentarios políticos filosos al exfuncionario y actual socio de Eduardo Duhalde en su probable vuelta a las batallas electorales.
Si esta hipótesis se cumple, habrá explicaciones para que Cristina Fernández aparezca recién tercera en este análisis de la performance digital de los candidatos, con el 24% de menciones negativas y 23% de positivas.
Cierran la lista Urtubey con el 20% de citas desfavorables, pero con 24% de citas positivas y Massa, con el 18% de menciones de corte adverso y un 22% de sentimiento favorable.
Todos números muy finos que muestran un escenario político todavía muy viscoso, aunque con certezas de que, a más proximidad de las elecciones, mayor odio digital para todos y todos los contendientes.
(*) Con equipo Scidata