El operativo de seguridad montado por las fuerzas federales en el Puente Pueyrredón contó esta vez con una novedad: la instalación de un vallado hidráulico, un elemento de contención que ya fue utilizado durante la cumbre del G20 realizada en Buenos Aires en diciembre y que impidió que que los manifestantes corten los carriles de acceso hacia la Ciudad. Desde la izquierda, por su parte, criticaron la implementación de este dispositivo.
