Buscando contraponer las críticas de Kicillof, quien tomará el poder el 11 de diciembre y ya anticipó que se encontrarán con un panorama de “tierra arrasada”, la gobernadora saliente afirmó que en 2015 “había una deuda de 11204 millones de dólares. Ahora quedarán 11 mil millones, es decir 200 millones menos".
"Llegué a la provinca con una casa, un auto y ahorros que declaré. Después me divorcié y me quede con media casa y medio auto. Me voy con un departamento que compré con mi media casa y mi medio auto, una deuda hipotecaria y ahorros más bajos a valor dolar de los que declaré en 2015. Me voy con la tranquilidad de haber dado lo mejor de mí. Y los bonaerenses lo saben". "Llegué a la provinca con una casa, un auto y ahorros que declaré. Después me divorcié y me quede con media casa y medio auto. Me voy con un departamento que compré con mi media casa y mi medio auto, una deuda hipotecaria y ahorros más bajos a valor dolar de los que declaré en 2015. Me voy con la tranquilidad de haber dado lo mejor de mí. Y los bonaerenses lo saben".
Precisamente sobre el gobernador entrante, Vidal reveló que tuvieron semanas "de trabajo silencioso e intenso" con los equipos de la nueva administración. "Hay que acompañar al nuevo gobierno para dar gobernabilidad y que le vaya bien", expresó.