Adicionalmente, el organismo previsional ha confirmado que ciertos beneficiarios no recibirán los $81.000 adicionales previstos para julio, afectando a un sector específico de pensionados.
Las pensiones que serán dadas de baja están destinadas a personas con discapacidad y se han encontrado en violación de los requisitos establecidos. Entre las irregularidades detectadas se incluyen la posesión de múltiples vehículos, propiedades, bienes en el extranjero, embarcaciones y aviones privados por parte de los beneficiarios. Esta revelación no solo indica un fraude sistemático, sino también un abuso significativo de los recursos públicos.
El vocero Adorni enfatizó que las pensiones por discapacidad deben ser reservadas exclusivamente para aquellos que realmente necesitan esta asistencia debido a una discapacidad que les impide trabajar. Asimismo, se descubrió que muchos de estos beneficiarios fraudulentos también estaban inscritos en el servicio de obra social Incluir Salud, generando un gasto promedio de 1.5 millones de pesos por afiliado desde el gobierno nacional.