“La gente que subestima las telenovelas me rompe las pelotas, porque hay mucha gente que trabaja en las telenovelas”, disparó. Y agregó con dureza: “Hablan de telenovelas como si ellos fueran los mejores trabajadores del mundo. Nunca trabajaron, nunca hicieron nada en su vida, lo único que hicieron fueron mantenidos y mantenidas”.
Además, dejó en claro su postura personal: “A mí nadie me mantiene, me mantengo con mi trabajo. Nunca tuve un marido que me bancara”.
Cómo se originó el conflicto que terminó en una dura sanción de Gran Hermano a los participantes de la casa
El conflicto no surgió de la nada. Todo se desató tras los gritos provenientes del exterior de la casa, donde se escuchó: “Sol, la gente te ama. Sol y Cinzia a la final”. Ese momento generó euforia en Solange y Cinzia, que festejaron abiertamente, mientras otros participantes lo tomaron como una provocación.
Una de las más molestas fue Yipio, quien expresó su enojo en el confesionario y pidió sanciones: “Dieron a entender que el grito fue favorable para ella”.
Mientras tanto, Solange se mostró cauta: “Yo me siento muy feliz”, le dijo a Eduardo Carrera, evitando confirmar lo que había escuchado.
La reacción de Gran Hermano no tardó en llegar. El Big recordó que está prohibido hacer referencia a los gritos del exterior y aplicó una sanción que impactó de lleno en la convivencia: reducción del presupuesto semanal, menos tiempo para comprar y condiciones más duras en caso de perder la prueba.
“De superar la prueba semanal, obtendrán la mitad del presupuesto. Perdieron el derecho del presupuesto total. Si llegan a perder, tendrán solo el 25%. Además, les reduzco a la mitad el tiempo de compra. Solo contarán con 5 minutos”, anunció.
El castigo generó un efecto inmediato: la casa explotó contra Solange y Cinzia. Y como si fuera poco, tras perder la prueba semanal, la tensión escaló al máximo y derivó en el feroz cruce entre Sol y Andrea que hoy domina todas las conversaciones.
El conflicto está lejos de cerrarse y todo indica que esto recién empieza. En un juego donde lo emocional pesa cada vez más, esta pelea podría marcar un antes y un después.