Según relató, la familia encontró en Estados Unidos la posibilidad de agrandarse mediante fertilización asistida. Los óvulos de su madre habían sido preservados previamente y luego fueron implantados en el vientre de una mujer gestante.
Pero eso no fue todo. Angie también reveló un dato desconocido sobre aquel embarazo: originalmente eran cuatro bebés. “Prendieron tres embriones. Mi hermano, mi mellizo, y otro embarazo gemelar. Íbamos a ser cuatro”, explicó.
Con el avance del embarazo, dos de esos embriones dejaron de desarrollarse y finalmente nacieron ella y su hermano Pietro. Incluso, contó que dentro de la familia el tema siempre se trató con humor. “Mi mamá siempre me hace un chiste porque tengo dos manchas de nacimiento. Dice que son mis gemelos y que me los comí”, recordó entre risas.
La sinceridad con la que Angie habló sobre la maternidad subrogada fue muy celebrada en redes sociales. Muchos usuarios destacaron la naturalidad con la que abordó un tema tan personal y sensible, mientras el apellido Fort vuelve a captar la atención pública gracias a una nueva generación que parece dispuesta a hablar sin tabúes.