Sin embargo, el pedido de perdón no alcanzó para calmar los ánimos. Romina escuchó sus palabras, pero dejó en claro que no estaba convencida de su arrepentimiento. "Yo no sé quién para decirte qué es lo que quiere la gente. Después de lo que pasó, gracias a lo que pasó, tus compañeros enteraron otras cosas. Es horrible. Yo, la verdad, que no te creo nada", respondió con firmeza, en uno de los momentos más tensos que se vivieron en la casa en las últimas horas.
Por qué Romina Uhrig quedó perturbada cuando entró a la casa de Gran Hermano
Romina Uhrig volvió a cruzar la emblemática puerta de la casa de Gran Hermano y protagonizó uno de esos momentos cargados de nostalgia que conectan con la esencia del reality. La exdiputada y participante de la edición 2022/23 no pudo ocultar la emoción al reencontrarse con un espacio que marcó una etapa significativa en su vida.
Al dar sus primeros pasos dentro del lugar, un detalle inesperado la llevó directamente al pasado: el particular olor de la casa. Lejos de ser una sensación agradable, Romina aseguró que el aroma era fuerte y poco agradable, aunque igualmente logró despertar recuerdos de su paso por el reality y de la convivencia que definió aquella temporada.
En ese regreso, Uhrig saludó a Daniela Celis y se presentó cordialmente ante el español Fabio. Sin embargo, la sorpresa mayor llegó cuando ingresó a una de las habitaciones siguiendo la indicación de su amiga, quien ya le había advertido lo que estaba a punto de encontrarse.
Con una mezcla de humor y desconcierto, Romina lanzó un contundente: “Uf”, antes de hacer referencia al estado de la casa y compararla con la edición que ella protagonizó por algunas horas. “Entré en el GH 2, pero acá hay olor. Mucho perfumito importado, ropita cara, pero qué cochina está la casa”, expresó al aire, dejando en claro que su primera impresión no fue la esperada.
La frase combinó la nostalgia de volver al reality con una crítica directa a la convivencia y al cuidado del espacio compartido. Mientras tanto, el resto de los participantes observaban atentos desde el SUM.