Para que a Benicio, de dos años, no le generase celos la llegada de su hermanita, el conductor y Giselle Lesme se dejaron asesorar por profesionales: "Seguimos recomendaciones de amigos psicólogos para generar el encuentro de Benicio y su hermanita en el sanatorio, de tal manera a qué él sea parte de recibirla con nosotros y traerla a casa. Ella, Ofelia, le trajo un regalo a Benicio y todo ese proceso ayudó a que él acepte y entienda que es el hermano mayor. La verdad que ahora le damos el doble de atención a él para que sienta seguridad. De hecho ya tiene el instinto de hermano protector y se desespera cuando Ofe se pone a llorar; corre junto a su mami diciendo 'Tití Eiaaaa, tití Eiaaaa'!"
Si bien con el correr de los días lograron una dinámica diaria que les permite cumplir con todos sus compromisos, Carlitos admite que "ser padre de dos hijos requiere más ayuda, más esfuerzo y más tiempo. Para salir a dar un paseo ya son dos bolsones; pensar y evaluar todo lo que requieren dos niños, tu comodidad y la de ellos. La verdad salís menos luego, ya te concentrás en armar tus espacios en casa para tener el mayor confort posible".
Al preguntarle si esta familia de cuatro integrantes es la definitiva o si tienen la intención de ampliarla más adelante, Ortellado responde: "Si Dios quiere, que así sea, pero con dos estamos más que bien. Somos unos bendecidos, ¿qué más podríamos pedir? Solo salud... Por de pronto solo nos resta disfrutar de la vida que nos toca vivir hoy, por la cual estamos muy agradecidos".