Durante las horas posteriores a su internación circularon diversas versiones sobre su estado, incluso algunas indicaban que se encontraba en terapia intensiva. No obstante, esta información fue desmentida públicamente por el periodista Ángel de Brito, quien aclaró que no estaba en esa situación. Más adelante, el propio conductor de espectáculos llevó tranquilidad al asegurar que Chiche ya no presentaba fiebre, aunque continuaba bajo observación médica como medida de precaución.
Finalmente, tras varios días de control y evolución favorable, Samuel Chiche Gelblung recibió nuevamente el alta médica y ya se encuentra enfocado en su inminente regreso a la televisión, donde retomará su actividad habitual en Crónica TV, generando expectativa en su audiencia.
Cuál fue el estremecedor relato de Chiche Gelblung luego de un mes en terapia intensiva
A mediados de junio, Chiche Gelblung habló públicamente tras la primera y delicada internación que atravesó en el Sanatorio Mater Dei, un episodio que mantuvo en alerta a su entorno durante varias semanas. El periodista vivió momentos de gran preocupación luego de permanecer casi un mes en terapia intensiva por una trombosis en el tobillo que derivó en complicaciones cardiovasculares y obligó a los médicos a colocarle un stent de urgencia.
Ya en su casa, aunque días después tendría que ser internado nuevamente, el conductor de 70-20 Hoy (El Nueve) concedió una entrevista en la que repasó con detalle el duro proceso que le tocó enfrentar. También sorprendió al contar cómo logró salir adelante pese a un pronóstico inicial desfavorable que había recibido de un traumatólogo, situación que, según explicó, lo llevó a atravesar uno de los momentos más críticos de su vida.
En su testimonio, recordó con crudeza el instante en que tomó real dimensión de la gravedad del cuadro y apuntó directamente contra uno de los profesionales que lo atendió en los primeros días de internación. Molesto por aquella experiencia, expresó: “El primer médico que me vio me dijo: ‘estás golpeando las puertas del cielo’. Pero yo no me sentía así. No tengo perdón para ese tipo, porque nadie le puede decir así a un paciente. En todo caso que diga estás jorobado”.
Además, describió la tensión interna dentro del equipo médico que lo asistía: “Era una batalla en simultáneo entre cirujano vascular que estaba tratando de salvar el pie y el traumatólogo que quería amputar el pie. Estaba decidiendo si iba ser abajo de la rodilla arriba de la rodilla. ¡Ya era la pierna!”, revelando las posturas enfrentadas sobre cómo abordar su cuadro.
Con total honestidad, reconoció que llegó a prepararse emocionalmente para la posibilidad de una amputación si eso significaba salvar su vida: “Yo ya tenía resuelto que si había que perder el pie lo perdía. Yo le dije a mi mujer que si era el precio lo perdía”, confesó conmovido.
Sin embargo, Gelblung también aseguró que en ciertos momentos sintió que la situación era aún más grave de lo que le comunicaban. En ese sentido, lanzó una dura acusación contra uno de los médicos involucrados: “Sentí que querían matarme. El tema no era que perdiera el pie sino la vida. Mi reacción fue decir ‘yo no estoy golpeando las puertas del cielo’”.
Aun así, destacó especialmente el rol del profesional que logró revertir el cuadro: “Yo estaba dispuesto a dar batalla porque encontré un médico maravilloso. Ese es el cirujano vascular que me hizo la operación, que iba peleando en simultáneo con un traumatólogo”, valorando su intervención como clave en su recuperación.
Por último, detalló cómo fue la intervención y qué percibió durante el procedimiento: “La operación se hizo con sedación, yo tenía conciencia de lo que estaba pasando. Y yo sentía que yo le estaba ganando la batalla. Sentía cómo se estaba abriendo la arteria. Veía al médico que peleaba conmigo para que se abriera la arteria. Seguimos al punto tal que ya no sentí más dolor”, concluyó su relato.