Pablo Bragale fue uno de los participante del reality Cuestión de peso, El Trece, de 2017. El joven pesaba 227 kilos, pero logró bajar 155 kilos, aunque esto le trajo algunos problemas en la piel y en sus piernas.

Pablo Bragale fue uno de los participante del reality Cuestión de peso, El Trece, de 2017. El joven pesaba 227 kilos, pero logró bajar 155 kilos, aunque esto le trajo algunos problemas en la piel y en sus piernas.
Ahora, debe solventar el tratamiento del linfedema que no le permite llevar una buena calidad de vida, pero su obra social no lo cubre. Es por eso que muy angustiado hizo un desesperado pedido en sus redes.
La respuesta de obra social es que la operación que necesita es estética, pero el joven asegura que no. “He logrado abonar el tratamiento hasta fin de mes y mis piernas están muy agradecidas, pero debo -por pedido de la flebóloga- extenderlo esto hasta diciembre y es por eso que pido ayuda a quien lea esto. Hace más de 10 años solvento el tratamiento solo, pero este año se me ha hecho difícil. Gracias y perdón”, escribió en su instagram..
Además, mostró una foto de sus piernas y detalló cuánto le cuesta cada una de las terapias. “Me sale 15 mil por semana el tratamiento, 2 mil por mes la medicación y la operación de los colgados 280 mil. La cirugía ya fue metida por la vía de excepción, pero seguramente deba hacerla y esperar el reintegro. Por favor, sé que todos estamos mal, pero a quien pueda pido ayuda y difusión”, pidió.
Luis Zerda, conocido como Luisito de Cuestión de Peso, estuvo en A La Barbarossa (Telefe), junto a Georgina Barbarossa y relató el duro drama que vive a raíz de una depresión.
El joven de 36 años sufre obesidad crónica y si bien logró anteriormente bajar de peso, nuevamente aumentó varios kilos a raíz de un fuerte cuadro depresivo y ahora teme por su vida.
"Armaba mi entorno en base a la comida. Me levantaba, me traían la comida, cocinaba. Ni bien terminaba de comer, me iba a acostar otra vez. Era sistemático", dijo Luisito al hablar sobre el principio de la depresión que sufrió.
Luego confesó: "No me daba cuenta que me estaba matando, me estaba matando en vida. Me estaba muriendo y no sabía cómo pedir ayuda".
"Después te agarra remordimiento. Uno está contento, come; uno está triste, come. Nosotros en nuestro gran peso no sabemos diferenciar. Uno está enojado ¿Y qué hace? Se desquita con lo que tiene, nosotros con la comida. Estamos contentos ¿Qué hacemos? Vamos y comemos, no sabemos diferenciar eso", indicó.