"Básicamente, la experiencia es que tenía ganas de tatuarme hace rato. Mi marido, Nico, tiene muchos tatuajes, somos amigos del tatuador. Con el tema de la estética y el trabajo, no quería, pero en el último tiempo lo pensé mejor y dije 'la vida es una sola'", subrayó la blonda.
"Pensé en tatuarme algo lindo que me guste y encontré esta india, de costado, al estilo tradicional. Es un tipo de tatuaje, por los colores. Fui a 'La Lupita estudio', buscamos imágenes para fusionar y el dibujo en sí es original, tiene cosas de distintos lugares".
Muni comentó:
"Estuve cuatro horas, le metí todo en una sesión, soy una sacada. El tipo me limpiaba la mano para limpiarme el tatuaje y yo lloraba. La última hora y media me tomé dos cervezas. No sabía que dolía tanto, me dijeron que esa zona y el empeine es donde más duele. Si me lo decían antes, me dijeron que no me lo iba a hacer"."Justo mi marido encontró un cacique que se hizo un día antes, pero estuvo bueno que los dos tengamos algo en común, tiene que ver con nosotros", completó.