El vivo suele jugar malas pasadas, y eso fue exactamente lo que le ocurrió a Robertito Funes Ugarte durante la emisión de este domingo en su programa de La Nación+.
El conductor de Robertito Funes Ugarte protagonizó un incómodo momento en vivo tras confundir un dato clave sobre alcoholemia y tuvo que rectificarse al aire.

El error viral de Robertito Funes Ugarte en vivo: un dato lo descolocó y tuvo que frenar todo
El vivo suele jugar malas pasadas, y eso fue exactamente lo que le ocurrió a Robertito Funes Ugarte durante la emisión de este domingo en su programa de La Nación+.
Mientras en el programa analizaban un accidente de tránsito ocurrido en la Ciudad de Buenos Aires, el foco se puso en el test de alcoholemia del conductor involucrado. En ese contexto, Robertito protagonizó un momento incómodo al interpretar de manera incorrecta el dato informado al aire.
Según se había detallado, el automovilista tenía 0,29 gramos de alcohol en sangre. Sin embargo, el conductor entendió que esa cifra superaba el límite permitido, que para particulares es de 0,5 gramos por litro en la Ciudad, y reaccionó con dureza, cuestionando la conducta del implicado desde una premisa equivocada.
“Ese es el muchacho inconsciente que manejaba con 0,29 de alcohol en sangre en plena avenida 9 de Julio y Santa Fe que dejó un auto destruido”, decía el conductor visiblemente indignado.
Convencido de su postura, elevó el tono del debate e incluso se puso a hacer cuentas en vivo para justificar su argumento. “Esto está mal, no puede manejar así; es cuatro veces más de lo permitido”, lanzó con firmeza, mientras cuestionaba duramente al automovilista.
Sin embargo, segundos más tarde, al notar el error, el periodista frenó la discusión y se rectificó al aire, pidiendo disculpas y bajando el tono de la conversación. “Había tomado alcohol, punto”, justificó luego, intentando aclarar su postura.
El momento generó incomodidad en el estudio y no tardó en viralizarse en redes sociales. El fragmento circuló rápidamente, acompañado de todo tipo de comentarios. "No podés ser tan bruto, Robertito", "Peor son sus compañeros que no lo corrigen. Son peores que él", fueron algunos de los mensajes que se pudieron leer.
Lejos de esquivar la situación, el propio periodista reaccionó con autocrítica, reconociendo que se trató de una confusión en la interpretación del dato. El episodio terminó convirtiéndose en uno de los momentos televisivos más comentados del domingo, dejando en evidencia cómo cualquier error en vivo puede amplificarse rápidamente en redes.
Robertito Funes Ugarte no ocultó su enojo tras el cambio de horario de La noche de los ex, el ciclo de Telefe vinculado a Gran Hermano. El programa fue adelantado los sábados y además reducido en su duración para dar lugar a la serie sobre Guillermo Coppola, algo que lo dejó visiblemente molesto.
El conductor primero dejó ver su fastidio en redes sociales con un mensaje enigmático: "Un poco harto de todo y de todos. Evidentemente tendría que haber elegido otra profesión u oficio. O haberme quedado en Europa a trabajar en vez de volver en el 2008. El manoseo argento me superó".
Consultado luego en Intrusos (América TV), amplió su postura y fue contundente: "Indignado y decepcionado. Hoy por hoy se manejan unos códigos horribles, te enterás cosas que te la dicen de un mal modo, te la cuentan terceros o cuartos. No es por algo puntual que pasó o por tal o cual motivo, medio que me calenté y yo al igual que vos y los chicos en el piso estamos acostumbrados a otros modos y otros tratos de hace diez o veinte años atrás".
Y agregó: "Pallares siempre dice 'la televisión cambió y si te pueden reventar te revientan'. Yo no estoy de acuerdo, un llamado con educación y buena onda te lo pueden decir. Van a decir que soy un hueco y no lo soy. Soy un pibe que nació en un ambiente que no está acostumbrado a manejarse así".
Con bronca, también recordó que en su momento se había contactado con quienes manejan Olga y Luzu para pedir trabajo y no obtuvo respuesta: "Yo llamé y les pedí laburo. Y bien gracias. Pero bueno, no soy parte de su cardumen y gracias a Dios".
Finalmente, redobló la apuesta con críticas directas al mundo del streaming: tras llamar “Cholga” al canal, apuntó: "Me molesta el nuevo rico, el grasa con guita, el groncho resucitado, el que se cree paquete y no es paquete, me molesta el new rich canchero a la televisión, el modernito que es un grasa que no sabe ni dejar los cubiertos".