
Muy feliz con los resultados de haber caracterizado al ídolo en sus comienzos, el joven de 28 años siente que este papel fue un antes y un después en su carrera actoral.
Agustín nació en Buenos Aires. Es nieto de irlandeses y desde muy chico supo lo que quería hacer: actuar. Lo intentó con "Chiquititas", con "Dibu", con "Verano del 98" y nada, pero él sabía que su futuro estaba ahí.
A los 11 años estudió teatro en la escuela de Norma Aleandro y Oscar Ferrigno. A los 16 no lo aceptaban en el aula de Agustín Alezzo por su minoría de edad y ante su insistencia consiguió quedarse.
Con su currículum en la mano, Sullivan empezó a dar sus primeros pasos con pequeños roles en "Amor Mío", "Señores Papis" y "Amar después de amar". Con el teatro tuvo la posibilidad de viajar por Latinoamérica con las obras "Los padrinos mágicos" y el elenco de "Hi-5".
Siempre supo que la televisión era su meta y la oportunidad de su vida llegó con "Sandro, la serie". Una vez que consiguió el papel empezó a estudiar guitarra, piano y armónica. Vio todos los videos que encontró en internet sobre el ídolo y leyó minusciosamente cada palabra del libro sobre el que se basó la serie, escrito por Graciela Guiñazú.
Lo cierto es que tras este proyecto, Agustín sigue contratado por Telefe y el canal ya tiene previsto un nuevo desafío para el galán durante este 2018.