Tras abandonar la casa de Gran Hermano Generación Dorada (Telefe), Eduardo Carrera comenzó a ponerse al día con todo lo que ocurrió mientras permanecía aislado. Entre las situaciones que más lo movilizaron estuvo la exposición pública de aspectos de su historia personal luego de que su expareja, Romina Orthusteguy, y su hija Mía se refirieran al vínculo familiar en distintas apariciones mediáticas.
