Sin duda alguna, Rúrik Gíslason fue el jugador que más elogios recibió en la Copa del Mundo. En redes sociales su imagen circuló con rapidez y quedó catalogado como el más bello del mundial.
El islandés que apenas jugó unos 100 minutos en todo el torneo (porque fue suplente en 2 de los 3 encuentros que disputó su país) se enojó bastante con una falsa noticia sobre su estado amoroso.
