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DESGARRADOR

El pedido de Romina Yan que marcó a Cris Morena y dejó al descubierto su mayor preocupación: "Cuidá a..."

Tras la denuncia de Valentín Yankelevich contra Darío Giordano, volvió a tomar fuerza un conmovedor video de Cris Morena en el que recordaba la relación con su hija Romina Yan y su experiencia como madre.

12 de octubre de 2026 - 13:07
El pedido de Romina Yan que marcó a Cris Morena y dejó al descubierto su mayor preocupación: Cuidá a...

El pedido de Romina Yan que marcó a Cris Morena y dejó al descubierto su mayor preocupación: "Cuidá a..."

Un conmovedor recuerdo de Cris Morena sobre los últimos días de su hija, Romina Yan, volvió a tomar relevancia en medio de la repercusión por el testimonio de Valentín Yankelevich, quien aseguró haber atravesado graves episodios de violencia por parte de su padre, Darío Giordano. Se trata de un registro de archivo en el que la productora rememoró una serie de situaciones familiares que vivió con la actriz poco tiempo antes de su repentina muerte.

El material fue compartido en La mañana con Moria, el ciclo de El Trece, y permitió conocer detalles de una conversación que ambas mantuvieron en un período de intensa actividad laboral para Cris Morena. Según relató la productora, los hechos ocurrieron cerca del mes de septiembre, cuando se encontraba terminando la temporada teatral de Casi Ángeles y debía ocuparse de los preparativos para el cierre del espectáculo.

En ese contexto, Romina Yan le hizo un pedido especial a su madre: quería que se quedara con sus hijos durante el fin de semana. Sin embargo, la productora le explicó que tenía varias obligaciones pendientes relacionadas con el final de la temporada y el desarme de la escenografía, por lo que se le complicaba cumplir con lo que le solicitaba.

Pese a las dificultades que le planteaba su madre, la actriz volvió a insistirle con un mensaje cargado de emoción. "Mamá necesito que te lo lleves (...) mamá por favor te lo pido", recordó Cris Morena sobre aquel momento, en el que su hija le hizo saber cuánto necesitaba que estuviera presente para cuidar a los chicos.

Pero hubo una escena puntual que quedó grabada en la memoria de la productora. Cuando estaba por retirar su vehículo de la vivienda, Romina la detuvo, la miró fijamente y le dijo una frase que, con el paso del tiempo, adquiriría un significado todavía más profundo. "Cuidá a mis hijos", fueron las palabras que la actriz le dedicó a su madre antes de despedirse.

El recuerdo no terminó allí. A la mañana siguiente, Cris Morena encontró en su teléfono celular un mensaje de voz que le había dejado su hija. En esa grabación, Romina Yan le habló de una reflexión personal que había tenido durante la madrugada, cuando se levantó y se miró al espejo.

"Mamá me levanté a las 4 de la mañana me fui al espejo me miré y me di cuenta que cada vez soy más parecida a vos por eso siempre vuelvo a vos", expresó la actriz en aquel audio, en el que dejó al descubierto el vínculo especial que mantenía con su madre.

Las palabras de Romina, recordada por su trabajo en Chiquititas, cobraron una dimensión particular al conocerse nuevamente este testimonio, que reconstruye momentos íntimos de la relación entre ambas. La conversación y el mensaje de voz se produjeron poco tiempo antes del fallecimiento de la actriz, un hecho que marcó profundamente a su familia.

Ahora, en 2026, estas declaraciones volvieron a circular y generaron repercusión en medio del impacto que provocó el relato de Valentín Yankelevich, el segundo hijo de Romina Yan, sobre los presuntos episodios de violencia física y psicológica que aseguró haber sufrido por parte de Darío Giordano después de la muerte de su madre. En ese contexto, el recuerdo de Cris Morena volvió a poner el foco en una historia familiar atravesada por momentos de profunda intimidad y en las palabras que la productora conserva de su hija.

Cuál fue la desgarradora confesión de Valentín, el hijo de Romina Yan, sobre la violencia que su padre ejercía sobre él y su hermano

El estremecedor testimonio de Valentín Yankelevich, uno de los hijos de Romina Yan, expuso el doloroso infierno que, según denunció, atravesó durante su infancia tras la muerte de su mamá. El joven contó que sufrió violencia física y psicológica por parte de su padre, el empresario Darío Giordano, y reveló cómo su abuelo materno, Gustavo Yankelevich, se convirtió en una figura clave para ayudarlo a salir de esa situación y recuperar las ganas de vivir.

El 28 de septiembre de 2010, cuando tenía apenas siete años, Valentín perdió a su madre y su vida cambió para siempre. Según recordó, después de aquella tragedia, su padre les había prometido que iba a protegerlos y que la familia conseguiría salir adelante unida. Sin embargo, con el paso del tiempo, la convivencia en su casa habría quedado marcada por episodios de maltrato.

Durante su relato, el joven explicó que las agresiones comenzaron cuando él tenía nueve o diez años y que también afectaron a su hermano, Franco. En medio de esa situación, la escuela se transformó en el único lugar donde podía sentirse a salvo.

“Eran golpes, gritos, maltrato. A mí nunca me gustó estudiar. Ahora, las ocho horas que yo pasaba en el colegio eran las mejores ocho horas del día porque no volvía a mi casa”, expresó al recordar aquellos años.

Luego, describió algunas de las situaciones que, según su testimonio, debió soportar dentro de su hogar. “Desde agarrarme de los pelos, llevarme por la escalera, pegarme, dejarme encerrado en el cuarto, traerme la comida cuatro horas después fría, apoyarla en el piso, ‘tomá, comé’”, enumeró.

Valentín Yankelevich también hizo hincapié en las secuelas emocionales que le dejaron esas experiencias y diferenció las consecuencias de las agresiones físicas del daño psicológico. “El golpe físico tiene un dolor efímero. Te duele y ya está. Pero lo que te queda adentro es el maltrato psíquico y psicológico”, reflexionó.

Al explicar cómo se refiere actualmente a Darío Giordano, fue categórico respecto del vínculo que mantiene con él: “Yo no le digo papá porque él no cumplió ese rol”.

En medio de ese contexto, sus abuelos paternos no habrían logrado comprender inicialmente la gravedad de lo que estaba sucediendo cuando los hermanos intentaron hablar con ellos. Quien finalmente advirtió el sufrimiento de los chicos fue Gustavo Yankelevich, que acostumbraba a compartir un almuerzo semanal con cada uno de sus nietos por separado.

Ese espacio de encuentro le permitió al productor advertir la angustia que atravesaban sus nietos y tomar una decisión que cambiaría sus vidas. Valentín recordó que un viernes él y su hermano llevaron algo de ropa escondida en sus mochilas y, al terminar las clases, se fueron con su abuelo sin avisarle a su padre. Los tres acudieron a la Justicia para pedir ayuda.

“Por favor no nos manden de nuevo a mi casa. No podemos estar más ahí”, recordó que les dijo a las dos mujeres que recibieron la denuncia. Y agregó: “Y gracias a Dios nos escucharon y ahí cambió mi vida”.

Según relató, desde ese momento los hermanos no volvieron a vivir con Giordano. Después de un extenso proceso judicial, que incluyó una apelación de su padre, quedaron definitivamente bajo el cuidado de su abuelo materno.

Al recordar el papel que tuvo Gustavo Yankelevich en su vida, el joven no dudó en expresar todo su agradecimiento con una frase conmovedora: “Mi abuelo Gustavo me salvó la vida. Él me devolvió la vida… Nos dio lo único que necesitábamos que era amor”.

Otro momento significativo llegó cuando cumplió 18 años. Fue entonces cuando decidió cambiar legalmente su apellido y adoptar el de su familia materna, una elección que, según explicó, deseaba desde hacía mucho tiempo y que también representó un homenaje a su abuelo.

“Del día uno quería cambiarme el apellido. Me hacía mal. Fue una gran decisión también en honor a mi abuelo, mi verdadero padre”, sostuvo.

Actualmente, a sus 23 años, Valentín Yankelevich compite en el TC2000 y cuenta con el acompañamiento de Gustavo en cada carrera. Lejos de aquellos años que describió como uno de los períodos más difíciles de su vida, hoy destaca la felicidad que encontró en sus vínculos y en su presente.

Al cerrar su testimonio, el joven dejó una reflexión que resume el camino que recorrió para salir adelante: “De ese nene que no quería vivir a donde estoy hoy, con tener ganas de vivir ya es una victoria, imaginate. Y hoy todo lo que logré, mis amigos, mi novia, yo soy muy feliz”.

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