"Estás mal de la cabeza, hacete ver. Mandame lo que quieras. Jamás incité a que te suic… Es un delito lo que estás diciendo. No estás bien, hacete ver mejor", siguió la ex Gran Hermano.
El clima en el estudio se volvió cada vez más incómodo mientras la comunicación continuaba. En medio del cruce, Eliana pidió terminar con la conversación y dejó en claro su malestar. "Yanina, me dijo psiquiátrica. No quiero hablar con ella ni la quiero escuchar. Callala", expresó con evidente molestia.
Finalmente, Capristo manifestó su enojo por la situación y decidió ponerle punto final al intercambio telefónico: "No puedo creer que me tengas escuchando que digan que yo injurié a alguien. No quiero hablar con ella, ¿me escuchas? Sino no hablamos nunca más en la vida".
Cómo nació el conflicto de Eliana Guercio y Ximena Capristo
La historia entre Ximena Capristo y Eliana Guercio se remonta a 2006, cuando ambas compartían elenco en la obra Pasajeros de la risa, en el teatro Tronador de Mar del Plata. Según contó Capristo años después, el primer gran enfrentamiento surgió por una discusión relacionada con la marquesina del espectáculo y la ubicación de los nombres de cada una. La propia actriz definió aquel episodio como una disputa por “un cartel”.
Sin embargo, ese no habría sido el único motivo del distanciamiento. En 2025, Capristo reveló que Guercio había sido su amiga y que incluso se quedaba a dormir en su casa, pero aseguró que la relación se rompió después de una situación sentimental que involucró a una amiga en común. Según su versión, la esposa de Chiquito Romero habría comenzado una relación con un hombre que estaba saliendo con esa amiga, algo que terminó provocando el quiebre entre ellas.
Con el tiempo, Capristo identificó a esa amiga como Silvina Luna. La panelista sostuvo que el hombre era una persona conocida, empresario y que, aunque todavía no era formalmente el novio de Luna, ambos estaban comenzando a salir. Para Capristo, aquella situación terminó de romper el vínculo: primero se habría producido el enfrentamiento entre Guercio y Luna y, a partir de allí, también quedó dañada la amistad que mantenía con la exvedette.
A ese antecedente se sumó otro episodio que volvió a ponerlas frente a frente. En 2006, Marcelo Polino le preguntó a Guercio en Intrusos si era “gato”, una situación que terminó con un cachetazo y que quedó vinculada a un supuesto mensaje enviado por Capristo. Con los años, aquel episodio se convirtió en otro de los puntos de conflicto entre ambas y, dos décadas después, volvió a aparecer públicamente junto con las acusaciones cruzadas que mantienen hasta hoy.