A partir de esta versión, Santiago Rivas Roy aseguró que se habría generado una fuerte interna familiar que involucraría directamente a Daniel, el padre de Leandro Paredes. El periodista se refirió puntualmente al supuesto malestar del hombre por la diferencia que existiría entre la ayuda económica que recibiría la familia de Camila y la que tendría su propio padre.
"El padre dice que hay una asimetría muy grande, que al suegro lo mantiene y a él no le pasa guita", afirmó Rivas Roy al revelar el presunto reclamo que habría surgido dentro de la familia.
Pero la situación no terminaría allí. El periodista también mencionó otro supuesto conflicto que tendría como protagonistas a Camila Galante y a las parejas de otros integrantes de la Selección Argentina. Según explicó, la preocupación estaría relacionada con las reuniones a las que asistiría Paredes y con el temor de que esa situación pudiera involucrar a otros futbolistas.
"Ahí se armó entre Camila y las mujeres del resto de los jugadores porque ahora vienen a jugar a la Argentina y tienen miedo de que Paredes arrastre a sus maridos", sostuvo.
En ese sentido, el enojo de las otras mujeres estaría relacionado con la presunta falta de límites de Camila, ya que ellas considerarían que podrían verse perjudicadas por las situaciones que rodean al jugador.
Finalmente, Santiago Rivas Roy hizo referencia a supuestas fiestas organizadas en una propiedad vinculada a la familia de Tini Stoessel y aseguró tener conocimiento de una de esas reuniones a partir del testimonio de una persona cercana.
"Él va a fiestas que se organizan con chicas en la casa de Fran Stoessel. Esto lo puedo confirmar porque mi amiga estuvo ahí con Paredes, en un asado en la casa del hermano de Tini", afirmó el periodista, sumando así otro capítulo a las versiones que rodean la vida personal del futbolista desde su regreso al país.
La historia de amor de Leandro Paredes y Camila Galante
Se conocieron cuando él tenía apenas 8 años: Leandro Paredes sintió un flechazo por Camila Galante, la hermana mayor de un compañero suyo de las inferiores de Boca, y desde ese momento supo que ella sería su novia. Aunque al principio la relación fue casi fraternal, con el paso del tiempo ese vínculo infantil se transformó en un romance secreto durante la adolescencia, cuando ella tenía 16 o 17 años y él apenas 14 o 15.
Con el salto de Leandro al fútbol europeo, Camila no dudó en mudarse a Italia junto a él y a su primera hija, Victoria, de apenas dos meses. Allí consolidaron su familia, que hoy integran también Giovanni y Lautaro. Tras casarse en 2017, la pareja atravesó crisis y rumores, pero eligió sostenerse con un pacto clave: no ventilar sus problemas en público. Más de 15 años después, su historia es un ejemplo de amor que nació en la infancia y se fortaleció con el tiempo.