Hace 26 años, Gilda, su hijo Fabricio Cagnin, y su banda estaban en el colectivo en el que viajaban a un recital cuando sufrieron un fatal accidente. Allí murió la cantante de música popular de la que todavía se sigue escuchando su música.

Hace 26 años, Gilda, su hijo Fabricio Cagnin, y su banda estaban en el colectivo en el que viajaban a un recital cuando sufrieron un fatal accidente. Allí murió la cantante de música popular de la que todavía se sigue escuchando su música.
Ahora, Fabricio de 34 años, decidió seguir los pasos de su mamá y se lanza como cantante. Bajo el nombre Soy Chio anunció su llegada al mundo de la música: “Estoy feliz. Salió el primer adelanto de ‘Cruji’, un tema hermoso que sacó el 7 de septiembre", escribió en Instagram..
"Así que los invito a que se suscriban a mi canal y muchas gracias por el cariño y el amor de siempre”, agregó.
El día del accidente, Fabricio tenía 8 años y fue el único integrante de la familia que sobrevivió, murieron su hermana Mariel y su abuela también en ese accidente.
Mariel y Fabricio fueron los hijos que tuvo Gilda con Raúl Cagnin, con quien tuvo una relación durante 10 años; de 1981 a 1991.
Al momento de su muerte, Myriam Alejandra Bianchi, Gilda, era madre de dos hijos, Mariel y Fabricio Cagnin, fruto de su relación con Raúl Cagnin.
Al igual que su mamá, encontró su muerte en la ruta, cuando era apenas una nena. Su hermano Fabricio, que en ese momento tenía ocho años, estaba en el micro y fue una de las personas que sobrevivió al accidente.
Este 7 de septiembre se cumplen 25 años de la trágica muerte de Gilda. La cantante de cumbia murió en el kilómetro 129 de la Ruta Nacional 12, cuando se dirigía al norte de la provincia de Entre Ríos.
Un camión embistió al autobús donde viajaba, falleciendo junto a su madre, su hija mayor, tres de sus músicos y el chofer del ómnibus.
Miriam Alejandra Bianchi, como era su verdadero nombre, se convirtió en un furor popular el día que decidió jugársela para cumplir su sueño. Leyó un aviso en un periódico donde pedían vocalistas para un grupo musical y cuando escucharon su voz no lo dudaron.