"Apenas entré a la cárcel le dije a mi hermano: ´Traeme algo que me mato'", cuenta Coppola en una nota que hizo con la revista Gente.
"La cárcel es estar enterrado, pero en vida", cuenta Guillermo, y agrega: "Pilares para recuperarme: Cori -mi mujer- y su familia, mis hijas -Natalia, Bárbara, Camila y Elisabetta-, y los amigos -la Logia, como yo la llamo-".
"Mi calabozo era un asco. Yo lo limpiaba, pero el retrete estaba lleno de m... ¿Si me violaron en prisión? No, me hice respetar. Ser el manager de Diego me ayudó mucho", dice en el viejo penal de Caseros, donde se grabaron las series Tumberos y El Marginal.