Una de las fórmulas más difundidas proviene de una guía práctica utilizada en países anglosajones. Aunque no se trata de una recomendación oficial de organismos internacionales, es una herramienta común entre médicos y nutricionistas por su sencillez y utilidad. Esta fórmula calcula la hidratación según el peso corporal.
Cómo calcular la cantidad de agua necesaria
La fórmula más utilizada consiste en multiplicar el peso corporal (en kilos) por 35. El resultado indica los mililitros diarios recomendados de agua.
Por ejemplo, una persona de 70 kilos:
70 × 35 = 2.450 ml, es decir, 2,45 litros de agua diarios.
Este cálculo puede variar en situaciones especiales: quienes realizan ejercicio, están expuestos a altas temperaturas o presentan condiciones médicas específicas, suelen requerir mayor consumo de líquidos. El valor de 35 ml/kg representa un punto medio entre 30 y 40 ml/kg y se considera un estándar para adultos sanos sin necesidades particulares.
Ejemplos según el peso corporal:
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Persona de 50 kg: 1.750 ml (1,75 litros)
Persona de 60 kg: 2.100 ml (2,1 litros)
Persona de 70 kg: 2.450 ml (2,45 litros)
Persona de 80 kg: 2.800 ml (2,8 litros)
Persona de 90 kg: 3.150 ml (3,15 litros)
No conviene esperar a sentir sed, ya que esta sensación suele aparecer cuando el cuerpo comienza a deshidratarse. Por ello, los especialistas recomiendan mantener una ingesta constante de agua durante el día, en lugar de beber grandes cantidades de golpe.
Además de la cantidad, la calidad de la hidratación es fundamental. Reponer minerales esenciales como sodio, potasio, magnesio y calcio —que se pierden a través del sudor, la orina o el esfuerzo físico— contribuye a mantener el equilibrio de los fluidos, la función muscular y la presión arterial.
Beneficios de una correcta hidratación
Mantenerse adecuadamente hidratado tiene un impacto directo en la salud:
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Favorece el funcionamiento renal y la eliminación de toxinas.
Mejora el tránsito intestinal.
Potencia la concentración y el rendimiento cognitivo.
Contribuye a mantener la piel saludable.
Previene dolores de cabeza relacionados con la deshidratación.
Por estas razones, más que enfocarse en un número fijo como los 2 litros, lo recomendable es conocer la cantidad de agua que cada cuerpo requiere según su peso y características personales.