Pérez Roldán manifestó que lo llena de gratificación saber que su mensaje llegó a millones de personas. "Me da gusto que me escriban amigos y me digan: 'lo vi con mis hijos, en familia'. El documental encendió una alerta con estos temas", resaltó.
Por otro lado, el ex deportista expresó que guardó silencio durante muchos años por miedo: "Hay personas que me llaman y me dicen: '¿por qué no me dijiste nada?’. Y la verdad es que yo no quería poner en riesgo a nadie".
"Tengo miedo, por mis hijos, de que les pase algo, porque yo conté solo una parte de todo lo que viví, pero no quiero vivir más con miedo. Ese es el próximo paso: dejar el miedo atrás", agregó.
Peréz Roldán contó que vio el documental y le costó recomponerse: "Lo vi completo hace dos días... terminé un poco mal. Cuando grabamos tuve que respirar hondo varias veces para poder expresarme y desarrollar el tema, que a la gente le puede llegar a interesar”.
Por último, Pía le preguntó si esperaba ver a su padre tras las rejas y el ex tenista demostró que no tiene ánimo de revancha. "Quiero ver a mis hijos felices. Es lo único que me importante. Tener una vejez digna y ver a mis hijos crecer", sentenció.
Qué fue de la vida de Mariana Pérez Roldán, la hermana de Guillermo Pérez Roldán
Mariana Pérez Roldán, al igual que Guillermo, tuvo una extensa carrera como tenista profesional. Pese al éxito en el deporte, ella también sufrió los abusos de su padre.
De hecho, abandonó su cerera de forma abrupta: en su debut en Roland Garros 1988. Mariana se lesionó y jugó media hora de más, con la rodilla rota.
Su padre, quien también era su entrenador, Raúl Pérez Roldán, en vez de tirar la toalla, para frenar el partido, la expuso hasta que ella terminó con la rodilla destrozada.
Por el momento, Mariana prefiere no hacer declaraciones en los medios y mantiene el perfil bajo, más allá de la enorme repercusión que logró el documental de su hermano.