La reacción fue inmediata. Desde otro sector del estudio, Roccasalvo no dudó en disparar con ironía: "Le gusta ir directo a los papeles, comida y postre”.
Wanda, todavía impactada, retrucó: “¿No es muy rápido ir a la casa?” Y sin vueltas, Ian Lucas, respondió: “Aceptan”. Entre risas, la conductora cerró: “Qué rápidas que son”.
Como si fuera poco, el influencer sumó otro dato que dejó a todos boquiabiertos: contó que suele cocinarles a sus invitadas y reveló cuál es su plato infalible: "El plato que no falla es salmón con pasta Alfredo”.
La rapidez con la que respondió terminó de confirmar su experiencia en el arte de la seducción y despertó todo tipo de comentarios en el estudio.
Minutos después, cuando fue el turno de Roccasalvo de presentar su preparación, la periodista volvió a la carga y marcó su postura sin filtros: “Si hoy un señor me invita a su casa, no solo le digo que no, sino que también lo bloqueo”.
Wanda, divertida y con picardía, le puso humor al cierre del tema: “Igual un turro al año no hace daño”.
Así, entre risas, chicanas y confesiones inesperadas, Ian Lucas volvió a convertirse en uno de los protagonistas de la noche en MasterChef Celebrity, dejando en claro que dentro de la cocina… también se juega fuerte en el amor.
¿Con qué imprevistos sorprendió el jurado de MasterChef a los famosos?
En una nueva gala de MasterChef Celebrity (Telefe), el jurado decidió subir la dificultad del desafío con una serie de contratiempos inesperados para evaluar cómo reaccionaban los participantes ante la presión real de la cocina.
A poco más de media hora de competencia, Damián Betular anunció un corte de luz que dejó a todos sin poder usar aparatos eléctricos, sumiendo al estudio de Telefe en la oscuridad por varios minutos.
La electricidad volvió de la mano de Donato de Santis, pero la calma duró poco: el jurado también ordenó apagar el gas por tres minutos, salvo para Susana Roccasalvo, que se salvó gracias al beneficio de una medalla ganada en la emisión anterior.
Cuando los famosos creían haber superado lo peor, apareció Santiago Giorgini con una nueva complicación: todos debían mudarse de estación de cocina con ingredientes y preparaciones en marcha, desatando quejas, desorden y más de una cara de pánico en el estudio.
Una prueba cargada de tensión que dejó en claro que esta temporada no da respiro y que, en cualquier momento, todo puede cambiar en cuestión de segundos.