Y enseguida y a tono con esta fecha dolorosa para esta tierra que lo ama, recordó que "ya han pasado 35 años desde que esos hijos de puta tomaran el poder en la Argentina" e, inevitable y saludablemente entonó ese himno de amores y exilios que es "Con la frente marchita".Un par de cambios de sacos antes de un explosivo final elegante en el que apeló al frac y al bombín, fueron todo el aditamento que acompañó a un menú donde tampoco faltaron gemas como "Medías negras", "19 días y 500 noches", "Peces de ciudad", "El caso de la rubia platino" y "Eclipse de mar", entre otras.Ante un público que tuvo las butacas de adorno y que siempre que pudo rompió filas para acercarse al tablado y así testimoniar un afecto irrefrenable, el cierre pretendió ser brioso y contundente."Nos sobran los motivos", "Tan joven y tan viejo", "Noches de boda", "La del pirata cojo" y "Pastillas para no soñar" sonaron encendidas para llegar a la medianoche de un miércoles agitado en el que Joaquín volvió a disfrutar de ser uno de los nuestros. (Télam)