Otro gesto que llamó la atención fue la decisión de Julieta de eliminar de su cuenta de Instagram todas las publicaciones junto a Emanuel, incluidas las imágenes de su casamiento. Además, según trascendió, habría sido ella quien decidió ponerle punto final al vínculo, apenas 27 días después de pasar por el registro civil.
En el comunicado que difundió durante la noche del feriado del 12 de octubre, la conductora explicó por qué eligió hacer pública la noticia. “Prefiero decirlo ahora, a tener que soportar dentro de unos días, las mil hipótesis y supuestos que nada tendrán que ver, seguramente, con la verdad”, expresó, aunque las especulaciones no tardaron en multiplicarse.
Mientras atraviesa este inesperado momento personal, Prandi fue la única que salió públicamente a explicar la situación, que también repercutió en la familia Ortega.
Entre sus declaraciones, hubo una frase que despertó especial curiosidad por el significado que podría tener en medio de la ruptura. “Más allá de los papeles, que en definitiva no significan nada, cada pareja es un mundo, con sus propios acuerdos, algunos, no son negociables”, sentenció.
Sus palabras dejaron abierta la incógnita sobre cuáles fueron esos acuerdos que, según dio a entender, habrían sido determinantes para terminar con el matrimonio.
Julieta Prandi y Emanuel Ortega: la historia de amor que terminó 27 días después del casamiento
Julieta Prandi sorprendió este lunes al anunciar su separación de Emanuel Ortega, apenas 27 días después de haberse casado por civil. La pareja había iniciado una relación que se extendió durante seis años, lejos de la sobreexposición mediática y construida en gran parte durante la pandemia.
El primer contacto entre ambos se produjo a través de Instagram. Según trascendió, el cantante vio una foto que la conductora había publicado desde sus vacaciones en Cuba y decidió escribirle. Después de confirmar que se trataba de ella, comenzaron una comunicación diaria que se prolongó durante dos meses, con charlas que podían extenderse durante horas.
El primer encuentro presencial llegó el 13 de agosto de 2020, cuando Ortega regresó al país. Desde ese momento, el vínculo que había nacido en las redes se transformó en una relación real. Para Julieta, además, fue un período de grandes cambios personales: atravesaba la separación de su expareja, una mudanza junto a sus hijos y un conflicto judicial.
A lo largo de los años, la pareja mantuvo un perfil bajo y compartió con el público solo algunos momentos especiales. Finalmente, el 15 de septiembre de 2026 sellaron su amor en el Registro Civil de San Isidro, en una ceremonia íntima con 36 invitados, entre ellos Palito Ortega y Evangelina Salazar, padres del músico.
Sin embargo, la alegría duró poco. Este lunes, Prandi anunció en sus redes sociales que decidió “dar un paso al costado” de la relación y confirmó el fin del matrimonio. En su comunicado, la modelo dejó en claro que la decisión fue suya, aunque no brindó detalles sobre los motivos de la ruptura.
Así cerró una historia que comenzó con un mensaje por Instagram, creció durante la pandemia y llegó al altar, pero no logró superar la prueba del tiempo.