No obstante, también marcó diferencias respecto al conflicto con Diana: “Con Diana, la ex que vive en España, tiene otro tipo de problemas. Con ella no es una cuestión económica sino de otro tipo y no me quiero meter ahí porque es más delicado”, deslizó, evitando profundizar en ese vínculo.
En la misma línea, Salmeri buscó remarcar que la situación comenzó a encaminarse desde el ingreso de Sarmiento al reality: “Eso nadie lo cuenta pero él desde que empezó a cobrar, empezamos a pagar. Es algo que se acordó entre abogados y no había necesidad de salir a contarlo”, aseguró.
Finalmente, aunque intentó no involucrarse demasiado en aspectos íntimos, dejó entrever el trasfondo del conflicto: “La relación fue muy buena hasta que Brian se quedó sin trabajo. Ahí empezaron los problemas entre adultos que lamentablemente pagan los chicos. Me duele muchísimo porque es una buena persona”, concluyó con firmeza.
Brian Sarmiento dejó de ver a sus hijas cuando se quedó sin dinero - captura A la Barbarossa
Cuál fue el inesperado gesto de Pincoya con Brian Sarmiento en su cumpleaños tras el fuerte cruce en Gran Hermano
El clima en la casa de Gran Hermano Generación Dorada (Telefe) venía cargado tras el fuerte cruce del martes, pero en cuestión de horas todo dio un giro tan inesperado como desconcertante. La protagonista del cambio fue Pincoya, quien sorprendió a propios y extraños con una actitud que nadie vio venir hacia Brian Sarmiento.
Todo había quedado tenso luego de que el exfutbolista reconociera delante de sus compañeros que había ejecutado la fulminante contra la participante chilena. Sin embargo, la jugada no prosperó: el Big tomó cartas en el asunto y decidió anularla por considerarla “cantada”. Es decir, al haber anticipado su movimiento, Sarmiento rompió una de las reglas fundamentales del reality, lo que derivó en una sanción inmediata que no pasó desapercibida en la convivencia.
En ese contexto espeso, donde las miradas cruzadas y la incomodidad dominaban la escena, ocurrió lo impensado. Lejos de sostener el enfrentamiento, Pincoya optó por cambiar el rumbo y protagonizó un gesto que descolocó a toda la casa. Sin demasiadas vueltas, salió de la habitación y fue directamente a encarar al propio Sarmiento.
El motivo de ese acercamiento fue tan simple como contundente: su cumpleaños. Con total naturalidad y dejando de lado la tensión previa, la participante se acercó y lanzó: “Te voy a regalar un cigarro. Feliz cumpleaños”. La reacción fue inmediata, no solo en el homenajeado sino también en el resto de los jugadores, que no podían creer el giro en la dinámica.
El exfutbolista, visiblemente sorprendido, atinó a responder con un breve pero sincero “Muchas gracias”, aún procesando la situación. Pero Pincoya no se quedó ahí y explicó su actitud con una frase que terminó de marcar su postura: “Al cumpleañero se le saluda”.
Como si hiciera falta una aclaración más, cerró su intervención reafirmando su forma de ser: “Yo siempre he sido así”. De esta manera, dejó atrás —al menos por el momento— el conflicto que había escalado horas antes.
Pincoya y Brian Sarmiento (1)