Sin embargo, el clima volvió a tensarse unos minutos después. Mientras debatían distintas situaciones del juego, Gastón Trezeguet pidió la palabra y lanzó: "Y también si tengo diez segunditos me gustaría decir que todo lo que pienso y como esto de Pincoya lo digo porque realmente nadie me baja línea. Lo digo porque Laurita anduvo diciendo que nos bajan línea y que todos opinamos lo mismo por eso. A veces hay que aceptar cuando los jugadores que a uno le gustan van perdiendo en lugar de tirar mierda por todos lados". La respuesta de Ubfal no tardó en llegar y fue tan directa como breve: "Yo acepto todo, querido, no tiro mierda".
Pero la discusión no terminó ahí. Eliana Guercio también se metió en el intercambio y cuestionó la mirada de la periodista sobre las votaciones y los participantes que llegan a la placa. "Ahora las votaciones son increíbles si le gusta a ella el participante. En las tres anteriores le gustó, en esta no le gusta...", disparó Guercio.
Ante el ida y vuelta que comenzaba a crecer en el estudio, Del Moro intervino para intentar poner paños fríos y recordar cuál es, en definitiva, el centro de la competencia: los jugadores que están dentro de la casa. "El juego está dentro de la casa", sentenció el conductor.
Qué dijo Laura Ubfal sobre Marisa Brel
Laura Ubfal quedó en el centro de una fuerte polémica tras su ausencia en el debate de Gran Hermano (Telefe). En medio de rumores sobre una supuesta suspensión y de un enfrentamiento con Marisa Brel -quien ocupó su lugar en el programa y celebró públicamente haber sido convocada para reemplazarla, además de lanzar críticas hacia ella-, la periodista decidió salir a aclarar la situación.
En diálogo con Bondi Live, Ubfal fue contundente respecto de su continuidad en el ciclo: "No me suspendieron, no me echaron. El domingo voy a estar en el programa", aseguró, despejando cualquier especulación sobre su futuro en el panel.
Consultada sobre la llegada de Brel como reemplazo, la periodista evitó profundizar en la histórica rivalidad que mantienen desde hace años, aunque dejó una frase con evidente ironía: "No voy a decir que me puso feliz que llamaran a Brel, pero si ellos consideraron que era la persona que tenían que llamar, ya está".
La definición más filosa llegó al cierre de su descargo, cuando lanzó una frase cargada de sarcasmo hacia su colega: "Se llevó las migajas chicos, ya fue. Que se vaya de viaje y que sea feliz", concluyó Ubfal, dejando en claro que el conflicto entre ambas sigue más vigente que nunca.