Los celulares secuestrados para peritajes. (Foto: Policía)
Durante la internación, el chico atravesó además una complicación intrahospitalaria. Una vez superada, los profesionales comenzaron a detectar un comportamiento que llamó su atención: el paciente mejoraba y luego volvía a descompensarse sin una explicación clínica clara.
Las sospechas terminaron concentrándose en las visitas familiares debido a que, según la investigación, los episodios de deterioro en la salud del niño se habrían producido después de encuentros con su madre. La Justicia tomó conocimiento del caso a partir de la denuncia realizada por una enfermera de la clínica, a la que posteriormente se sumaron otras trabajadoras del establecimiento.
Ante las sospechas, las enfermeras ocultaron un teléfono celular en la habitación y registraron una secuencia que posteriormente fue incorporada a la investigación. En las imágenes, según consta en la causa, se observarían maniobras de la mujer sobre la cánula que tenía colocada su hijo.
Qué encontraron en la sangre del niño
En paralelo, un análisis de sangre realizado al paciente detectó sustancias que no formaban parte de la medicación indicada durante su internación. Inicialmente se informó sobre la presencia de barbitúricos, medicamentos que actúan como depresores del sistema nervioso central.
Sin embargo, la Fiscalía todavía aguarda los resultados de las pericias para determinar con precisión qué compuestos fueron detectados y cómo llegaron al organismo del menor.
El caso se detectó en la Clínica del Niño y la Familia de Quilmes. (Foto: Google)
A partir de esos elementos, la fiscal ordenó una requisa sobre la acusada. Durante el procedimiento, los investigadores encontraron una jeringa descartable vacía dentro de su cartera y Además, la Policía secuestró el teléfono celular de la mujer y el del niño para someterlos a peritajes.
Allanaron la casa de la mujer en Berazategui
La investigación continuó con un allanamiento en la vivienda de la acusada, ubicada en Juan María Gutiérrez, partido de Berazategui. Allí, los efectivos encontraron varias recetas médicas a nombre del niño, aunque hasta el momento no habrían localizado las sustancias que se intenta identificar.
La pediatra que atendía al menor también declaró en el expediente y explicó que conocía a la familia desde hacía tiempo. Además, indicó que vecinos habían realizado colectas para ayudar a afrontar los gastos relacionados con el tratamiento del chico.
La investigación continuará con nuevas pericias médicas y toxicológicas, el análisis de los registros obtenidos en la clínica y una evaluación psicológica de la imputada.