La doble vida de Walter. Un ejecutivo de la industria del juguete que está pasando por una profunda depresión. Un ser perdido, que no puede reencontrarse con su familia ni con su trabajo, hasta que aparece en su vida una marioneta en forma de castor que será su conexión con el mundo real. Jodie Foster dirige e interpreta con maestría esta exquisita película de tono intimista. Un retrato apasionante sobre cómo una enfermedad mental puede afectar al que la sufre tanto como a los que lo rodean. La cuidada puesta en escena, así como el manejo de los planos, hacen del film una pequeña joya del cine independiente. A esto hay que sumarle una impactante labor actoral de Mel Gibson, lejos de su estereotipo.Nuestra calificación: MUY BUENA.
