Solo por citar un caso resonante a nivel internacional podemos mencionar al del maestro Yogui, el indio Choudhury Bikram, que montó un imperio multinacional billonario con las enseñanzas de una técnica revolucionaria del yoga que lleva su nombre y que finalmente cayó ante las denuncias por sus agresiones sexuales y de discriminación racial. Pero a nivel local podemos citar no solo al flamante caso Mühlberger que entre otras cuestiones "vendía la solución mágica para la cura del coronavirus” sino recordar entre muchos otros al médico y escritor Dr. Jorge Bucay que en pleno apogeo fue golpeado por denuncias de plagio en sus ediciones ediroriales, o al mentalista Ricardo Schiariti que osó vender en 1995 y en la TV la falsa expectativa de la supuesta “creación de la vacuna contra el sida”, o las operaciones lesivas del cirujano Dr. Aníbal Lotocky, o por que no el caso de místicos como “El maestro Amor”, Ricardo Ocampo, y el Pastor Giménez para, finalmente, llegar a la religiosidad en la imagen del cura Julio Cesar Grassi hoy condenado y preso por pedofilia.
Asimismo, el manager, sostuvo que: “La diferencia consiste en el tratamiento de la imagen de los mismos. Una cuestión es si existe un equipo de imagen trabajando la estrategia de posicionamiento y consolidación de dicho perfil pudiendose estudiar todas sus aristas y otra muy distinta es si ese perfil decode llegar al medio para colgarse y ampararse en un famoso o celebridad, ya que cuando viene el golpe mediático negativo el famoso suele despegarse rápidamente y no hay nadie que estudie el control de daño de imagen para intentar salvar algunos puntos favorables si los hubiere y, es allí, que la caída se torna irrefrenable”.
Para finalizar, Zonzini, aportó lo siguiente: “La imagen se conforma por punto, trazo y contorno. El punto es tu esencia, sos vos, y los trazos y contornos pueden, en todo caso ser trazados por un manager o los equipos de comunicación. Pero la caída es inevitable cuando el punto surge no desde la abundancia sino desde la falta. Es decir los trazos o contornos pueden intentar enmascarar al punto pero la falta siempre va a estar. A la falta (sea talento, valores, idoneidad, carisma, etc.) podes intentar drogarla , embriagarla o disimularla pero la falta siempre está y es la que se magnifica a la máxima expresión durante el golpe del ocaso”.