Lejos de bajar el tono, redobló la apuesta con una advertencia directa: "Si ustedes quieren tocar eso, yo me voy". Y fue aún más contundente: "No hay ningún problema, me levanto y me voy. No voy a ser partícipe ni colaborar en eso. Si quieren tocar temas personales, me voy". El clima en el estudio se volvió denso, con un silencio cargado que reflejaba la tensión del momento.
Ante ese escenario, Vero Lozano buscó descomprimir la situación y aclaró que no pretendían incomodarla. "Sol, escuchame a mí. No vamos a hablar de eso", le aseguró, intentando encauzar nuevamente la charla. Para graficar su punto, propuso un ejemplo: "Supongamos que hubieras dicho ‘no quiero hablar de que me cambié el apellido’".
Sin embargo, la respuesta de la invitada sorprendió: "No me cambié el apellido", retrucó sin captar el sentido hipotético del planteo. La conductora, ya algo incómoda, replicó: "Estamos jugando, negra", mientras desde el panel intentaban explicar que se trataba de una metáfora.
A pesar de los intentos por calmar las aguas, la tensión no cedió. La entrevista continuó con una Solange Abraham firme en su posición, enfocada en marcar límites y sostener que su reacción respondía únicamente a lo que consideraba ataques personales.
Solange Abraham - captura Cortá por Lozano
Cuál fue el filoso dardo de Brian Sarmiento contra Solange Abraham tras su expulsión de Gran Hermano
La salida de Solange Abraham de Gran Hermano Generación Dorada (Telefe) continúa generando repercusiones dentro y fuera de la casa. Mientras los participantes intentan acomodarse tras la eliminación de una de las figuras más comentadas del reality, Brian Sarmiento rompió el silencio y dio su mirada sin filtros sobre lo sucedido.
Invitado al programa Corta por Lozano (Telefe), el exfutbolista dejó en claro que el desenlace no le resultó inesperado. Lejos de mostrarse sorprendido, sostuvo que la situación venía desarrollándose desde hacía semanas y que el desgaste de la jugadora era algo evidente para quienes convivían con ella. “Lo venía hablando con los chicos y le decía a Martín que hacía tres semanas que Sol ya había llegado a su tope y había perdido la magia”, expresó, marcando que la caída en su rendimiento era un tema recurrente dentro de la casa.
Fiel a su estilo directo, Brian Sarmiento también reconoció que su forma de jugar incluía generar incomodidad en la participante. “Yo la pinchaba, porque era mi juego ahí adentro”, admitió sin rodeos. De todos modos, dejó en claro que, más allá de esas actitudes, lo que él percibía era un agotamiento general en Sol Abraham, que ya no mostraba la misma energía que al comienzo del certamen. “Venía viendo que ya no quería estar más ahí”, agregó.
En su análisis, el exjugador fue más allá y planteó que el problema principal no pasó por la decisión de expulsarla, sino por un proceso previo en el que la participante dejó de involucrarse en el juego. “Seguramente debe extrañar a su hija, pero en todo momento dejó de jugar”, lanzó, apuntando directamente a la falta de motivación como el eje de su salida.
Pero su mirada no terminó ahí. Brian Sarmiento también fue crítico respecto al rol que había tomado Sol Abraham en la dinámica del reality en las últimas semanas. Según su visión, la participante perdió peso dentro del grupo por reiterar actitudes y estrategias. “Ya era aburrido lo que hacía y los chicos le perdieron el respeto porque siempre caía en la misma, muy repetitiva en los recursos”, concluyó, dejando en claro que, para él, su salida era cuestión de tiempo.
brian sarmiento y solange abraham