En una charla que puede encontrarse en Youtube, Pereyra aclaró que no es sexóloga pero que si toca temas tabú. “Lo que hago es convocar a las mujeres a que conozcan su cuerpo. Uno puede hablar del punto G, por ejemplo, pero si me miro la bulba a un espejo, la abro y no entiendo lo que estoy viendo, empezamos mal. Es como querer abrir un libro y no saber leer. Hay mujeres que se miran la bulba a un espejo y me dicen: 'esto es un asco'. Y nunca se miraron antes. Me dicen: 'es un asco el color, la forma.' Todo tiene un porqué: durante los partos se oscurece, son procesos que hay que ir acostumbrándose, aceptarlo, lo mismo con los pezones, de los que no se hablan”, admitió Pereyra, quien también publicó un libro: “V.Ciencia para una geografía íntima sin mitos”, de Editorial Planeta.
En diálogo con el abogado y podcaster Elías Kier Joffe, Pereyra recordó el momento cumbre en el cual se hizo viral. “ Hace dos años tenía 60 mil seguidores en mi cuenta y se me ocurrió escribirle una carta abierta a Amalia Granata por las barbaridades que decía en contra del aborto. Me animé a hablar públicamente de la interrupción voluntaria del embarazo, para que sea ley. Y al otro día, pasé a tener el doble de fans, 120 mil seguidores y me llamaron de todos lados. Casi pierdo el trabajo, porque mi pensamiento iba en contra (de la política sanitaria) de la clínica, pero luego las aguas se calmaron”, agregó, Pereyra, que ya anticipó que seguirá subiendo contenidos para informar y formar. Las redes y las chicas, agradecidas.