Además, el influencer aprovechó para aclarar cuál es su situación actual en relación a su registro de conducir, en medio de versiones cruzadas. "Quiero que sepan que no me sacaron el registro de conducir, o por lo menos no me llegó nada todavía. No estoy pidiendo perdón por palabras escritas por mi abogado porque me sacaron el registro. Quizá me lo saquen en las próximas horas, no lo sé, pero quiero pedir perdón igual", explicó.
Sobre el cierre de su mensaje, volvió a insistir en la necesidad de hacerse cargo de lo ocurrido y dejó una reflexión final. "Lo que está bien que haga es esto, reconocer mi error y pedir disculpas", concluyó.
Así, Santi Maratea enfrentó la controversia generada por su accionar, asumió la equivocación y buscó bajar la tensión luego de las duras críticas que circularon en el mundo digital.
Cuál es el imprudente video de Santi Maratea que generó una enorme controversia
Un video que circuló en redes sociales volvió a ubicar a Santi Maratea en el ojo de la tormenta en los primeros días de la semana. En las imágenes se lo observa al influencer al volante sin el cinturón de seguridad colocado y manipulando su teléfono celular, dos conductas que están expresamente prohibidas por la Ley Nacional de Tránsito 24.449. A raíz de la repercusión, la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) tomó cartas en el asunto y pidió la inhabilitación de su licencia de conducir.
El material no pasó desapercibido entre los usuarios: la ausencia del cinturón —clave como sistema de protección pasiva— fue uno de los puntos más cuestionados, mientras que el uso del celular al manejar terminó de encender las alarmas. Desde el organismo vial advirtieron que este tipo de comportamientos incrementan de manera considerable el riesgo en la vía pública, ya que afectan la atención del conductor y elevan las probabilidades de protagonizar un accidente.
En medio del revuelo, lejos de adoptar un tono conciliador en un primer momento, Maratea optó por responder con ironía ante su comunidad digital, que supera los tres millones de seguidores. “Alguno seguro me va a decir: ‘Santiago, no deberías subir un video mientras manejás’, y vos tampoco deberías estar siguiendo a un p... como yo”, expresó, generando aún más repercusiones.
Para la ANSV, el foco del problema no se limita únicamente a la infracción en sí, sino también al impacto que tiene su difusión. Desde el ente remarcaron la preocupación por la visibilidad de estas conductas en plataformas con gran alcance, donde pueden influir negativamente en quienes consumen ese contenido.