La crisis del transporte público en el conurbano sumó un nuevo episodio de tensión. Un chofer de la línea 503 fue brutalmente agredido por una pasajera en Merlo y el hecho quedó registrado en videos y se viralizó en redes sociales.
Un colectivero de la línea 503 fue brutalmente agredido en un hecho que quedó registrado en videos y se viralizó en redes sociales. “Se está cagando de risa”, gritó la agresora.
Violento ataque a un chofer en Merlo.
La crisis del transporte público en el conurbano sumó un nuevo episodio de tensión. Un chofer de la línea 503 fue brutalmente agredido por una pasajera en Merlo y el hecho quedó registrado en videos y se viralizó en redes sociales.
El conflicto se desató en medio de las demoras del servicio, en un contexto de recorte de frecuencias por la falta de actualización de subsidios, una situación que viene generando malestar entre los usuarios.
En las imágenes difundidas, se observa cómo la mujer sube a la unidad visiblemente alterada y comienza a insultar y golpear al conductor. “¿De qué te reís?”, le gritaba, acusándolo de burlarse durante una discusión previa.
Pese a que otros pasajeros intentaron intervenir para frenar la agresión, la mujer volvió segundos después hacia la cabina y retomó la golpiza, lo que elevó aún más la tensión dentro del colectivo.
Mientras la situación se desbordaba, el resto de los pasajeros intentaba retomar la calma para continuar el viaje. “Señora, todos tenemos que viajar, siéntese”, se escucha decir a uno de los testigos en los videos.
Lejos de apaciguarse, la agresora también discutió con otros usuarios y justificó su reacción por las demoras: “Cuatro colectivos perdí y él se está cagando de risa”, afirmó.
Cuando otra pasajera intentó defender al chofer, la mujer respondió con más violencia: “Vos no te metas”, lanzó, en medio del clima de tensión.
El hecho vuelve a poner en foco el deterioro del servicio y el impacto que las demoras generan en los pasajeros, pero también la creciente exposición de los choferes a situaciones de violencia.
El caso generó repercusión en redes y reabre el debate sobre la seguridad en el transporte público y las condiciones en las que trabajan los conductores en el Gran Buenos Aires.