Y argumentó: "Siempre regalo cosas simbólicas, como dibujos, cartitas o algo de recuerdo, pero nunca ropa o zapatos. Sobre todo porque quiero que mi hijo no la viva desde un lado comercial"."Es lindo armar el arbolito, que de hecho compramos siempre en un vivero y le ponemos chirimbolos rusos. Después tratamos ede que nos lleve la marea de la cultura impuesta", agregó.Sobre los regalos en noche buena, expresó: "No quiero que mi hijo viva la Navidad desde un lado comercial".Sin duda su confesión sobre los regalos a su hijo en Navidad llamó bastante la atención. Formas son formas.